México volvió a dejar dudas en ataque después del partido ante Perú y el análisis de Rafael Márquez Lugo, exdelantero y analista, puso el foco directamente en la manera en que el equipo está haciendo llegar la pelota a sus centros delanteros. Márquez Lugo fue contundente al señalar que “se mueren de hambre en la selección los centros delanteros, y no es novedad”, antes de explicar que el problema no está solamente en Santi Giménez o Germán Berterame, sino en un equipo que no consigue generar las condiciones necesarias para que sus nueves reciban cerca del área
Márquez Lugo también identificó a Gilberto Mora como una pieza prácticamente única dentro del funcionamiento ofensivo. “Un equipo que no genera, que no juega para su 9, que no tiene profundidad por las bandas, que no tiene mano a mano, y que el único que sabe jugar entre líneas con un sistema de un 4-3-3 es Mora”, explicó. El análisis coloca al juvenil en una posición central dentro de la generación mexicana, ya que su capacidad para recibir detrás de los mediocampistas rivales y encontrar pases hacia adelante es una característica que, de acuerdo con Márquez Lugo, actualmente no tiene otro futbolista del plantel.
Márquez Lugo explicó por qué los delanteros quedaron aislados
El exjugador fue todavía más específico al explicar qué ocurre cuando Mora no está en el terreno de juego. “Si no tienes a Mora, no hay un futbolista que te sepa jugar perfilado, que te reciba detrás de las contenciones, que te ponga un pase filtrado”, afirmó. Para Márquez Lugo, ese tipo de movimientos son fundamentales para que los delanteros puedan recibir en mejores condiciones, mientras que también destacó la importancia de los jugadores de banda capaces de encarar y generar ventajas individuales. Sin esas herramientas, los centros delanteros terminan alejándose demasiado del área para intentar participar en el juego.
La consecuencia quedó reflejada en los propios números de participación que mencionó Márquez Lugo durante su análisis. “Santi la tocó una vez, Berterame la tocó dos veces, y luchando y de espaldas en mediocampo, teniéndola que aguantar”, señaló. La observación explica por qué los atacantes terminaron siendo uno de los principales puntos de discusión después del encuentro: no tuvieron suficientes intervenciones cerca del área y tuvieron que participar de espaldas, lejos de la zona donde normalmente deberían aparecer para finalizar las jugadas.
Mariano Trujillo también señaló la dependencia de Mora
Mariano Trujillo coincidió con el diagnóstico y también puso a Gilberto Mora en el centro de la generación ofensiva. “No tenemos un jugador más allá de Mora que sepa jugar entre líneas, no tenemos un creativo”, afirmó el analista. Trujillo explicó que los tres mediocampistas utilizados por México pueden recuperar y distribuir la pelota, pero no cumplen la función de generar ocasiones con la misma capacidad. “Los 3 mediocampistas que jugaron hoy roban bien y distribuyen bien, pero ninguno genera”, aseguró, dejando el problema mucho más allá de los delanteros.
Trujillo también explicó que esa carencia obliga a México a depender de las bandas, pero el funcionamiento termina siendo predecible cuando los laterales no acompañan. “Cuando no tienes juego entre líneas, dependes de las bandas. Y si por las bandas juegas a perfil cambiado y tus laterales no van, te vuelves en un equipo predecible y chato”, comentó. Al mismo tiempo, pidió paciencia porque el equipo que enfrentó a Perú era inédito. Para Rafa Márquez, el desafío será encontrar más de una vía para generar fútbol ofensivo y evitar que toda la responsabilidad de conectar al mediocampo con los delanteros recaiga sobre Gilberto Mora.








