Rafa Márquez tendría prácticamente definido el once de México para enfrentar a Estados Unidos este sábado 3 de octubre a las 20:00 horas, tiempo del centro de México, en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona. La formación que se perfila es con Raúl ‘Tala’ Rangel; Jorge Sánchez, Israel Reyes, Johan Vásquez y Jesús Gallardo; Érik Lira, Gilberto Mora y Luis Chávez; Hirving ‘Chucky’ Lozano, Armando González y Roberto Alvarado. La primera precisión está en Mateo Chávez: su ausencia del equipo titular responde a una decisión técnica, pues Gallardo es el dueño de la posición para este encuentro. México llega con dos empates en la era de Márquez, 1-1 ante Colombia y 1-1 frente a Perú, mientras Estados Unidos viene de golear 4-1 a Perú y 4-2 a Chile.

La situación de Gilberto ‘Morita’ Mora sí es física y representa la principal duda del entrenador. El mediocampista de Xolos, de apenas 17 años, se resintió de una molestia en el tobillo durante un entrenamiento y fue sometido a estudios para determinar si puede jugar ante Estados Unidos; Márquez ya lo había reservado contra Perú precisamente pensando en este compromiso. Mora llega además con el antecedente de haber marcado el empate contra Colombia en el debut del técnico, convirtiéndose en el jugador más joven en anotar con México. A nivel de club, sus números también explican su importancia: registra seis partidos, cuatro goles y una asistencia en el arranque de la temporada 2026-27, cifras que lo colocan como una pieza ofensiva relevante pese a su posición de mediocampista.

Rafa Márquez mueve sus piezas y Mateo Chávez pierde el puesto por decisión técnica

Con Mora disponible, Márquez mantendría un mediocampo formado por Érik Lira, Gilberto Mora y Luis Chávez, buscando que el jugador de Xolos tenga libertad para aparecer entre líneas. Su función será especialmente importante porque México puede depender de él para romper la estructura estadounidense con conducción, cambio de ritmo y recepción a espaldas de los mediocampistas. Si el tobillo no le permite iniciar, Álvaro Fidalgo aparece como una alternativa para modificar la circulación, aunque ofrecería un perfil diferente. En el arco también hay un dato que respalda la elección de Rangel: el guardameta de Chivas ha tenido una participación constante con el Tricolor y, de acuerdo con Opta, acumula nueve titularidades en nueve amistosos de México, además de cuatro porterías a cero en esos encuentros.

En ataque, Hirving Lozano, Armando González y Roberto Alvarado serían los encargados de darle profundidad al equipo. Lozano aporta la experiencia de un futbolista que suma 28 goles con la Selección Mexicana, mientras que Armando González llega como una de las apuestas ofensivas de este nuevo proceso y Alvarado ofrece movilidad para atacar desde las bandas. La idea de Márquez será que Mora pueda conectar ese mediocampo con los tres delanteros, porque una de las claves estará en evitar que Estados Unidos obligue a México a jugar demasiado lejos de su área. Del otro lado, Mauricio Pochettino también ha apostado por una renovación y utilizó a numerosos jóvenes en sus partidos contra Perú y Chile, donde el conjunto estadounidense marcó ocho goles combinados.

México y EEUU vuelven a medirse con dos caminos muy distintos

El partido tendrá además el peso histórico de una rivalidad que se ha convertido en uno de los encuentros más importantes de Concacaf, aunque esta vez el contexto es de preparación. México llega con dos empates consecutivos bajo Márquez, mientras Estados Unidos acumula victorias de 4-1 sobre Perú y 4-2 frente a Chile en esta misma ventana internacional. El duelo servirá también para medir cómo responde la nueva generación mexicana ante un rival que ha comenzado a darle espacio a futbolistas jóvenes. La sede será el State Farm Stadium y el partido está programado para las 20:00 horas del centro de México, con transmisión en territorio mexicano por Canal 5, de acuerdo con la información publicada por TUDN.

Otro aspecto que Márquez deberá considerar es la adaptación de sus jóvenes al nivel internacional. Diego Campillo explicó que no es lo mismo jugar en Chivas que hacerlo con la Selección Mexicana, una diferencia relacionada con el ritmo, la presión y la responsabilidad que implica representar al Tricolor. Esa realidad también puede influir en cómo el entrenador administra a Mora, Chávez y el resto de los elementos jóvenes. Después de Estados Unidos, México tendrá otro amistoso confirmado el 6 de octubre contra Chile, a las 20:30 horas del centro de México, en el Los Angeles Memorial Coliseum. Así, el duelo ante los estadounidenses será una nueva oportunidad para que Márquez pruebe su estructura, mientras la gran incógnita inmediata estará en Mora: si está sano, puede ser el futbolista encargado de romper líneas; si no, Fidalgo tendrá que asumir esa responsabilidad desde otro perfil.