Raphael Veiga rompió su sequía goleadora ante Atlético de San Luis y no dudó en dedicarle la celebración a Guillermo Almada, pero la reacción del técnico uruguayo fue mucho más comedida de lo que muchos esperaban. Almada aplaudió con calma desde la banca, sin mostrarse especialmente eufórico, y apenas unos segundos después ya estaba concentrado en otra cosa.
La instrucción de Almada a Espinoza
Después del gol, Almada hizo una seña para llamar a Dagoberto Espinoza y darle una indicación puntual antes de que el juego se reanudara. El técnico aprovechó la pausa de la celebración para corregir algún detalle en el posicionamiento o movimiento del lateral, dejando claro que mantenía la atención puesta en el partido incluso mientras el estadio todavía festejaba. Todo ocurrió justo después del gesto de Raphael Veiga hacia la banca, una celebración que no pasó desapercibida.
El gesto de Veiga hacia la banca
El gol llegó al minuto 26, cuando Veiga apareció dentro del área para definir con categoría tras un centro preciso de Espinoza. Apenas festejó con sus compañeros, el brasileño se giró hacia la zona técnica, levantó los brazos con una sonrisa y apuntó con dos dedos directamente hacia Almada, un gesto que parecía tener un destinatario muy claro después de la tensión que ambos habían protagonizado días atrás en la Leagues Cup. Mientras tanto, el técnico uruguayo respondió con su característica forma de celebrar los goles.
El estilo de Almada para festejar los goles
En lugar de una celebración efusiva, Almada respondió con pocos aplausos y una expresión que no reflejaba demasiada emoción, casi de inmediato quedó pensativo, como si ya estuviera calculando el siguiente movimiento del partido. No es la primera vez que se le ve así: el uruguayo suele reaccionar a los goles de su equipo con una mesura poco habitual entre los entrenadores de la Liga MX, prefiriendo guardar la intensidad para los ajustes tácticos antes que para las celebraciones. Esa actitud parece responder a una forma de trabajo enfocada, pues en ese momento el técnico uruguayo estaba pendiente de darle indicaciones a Dagoberto Espinoza, quien atraviesa un gran momento.
Espinoza, en racha de asistencias
La jugada también dejó en evidencia el gran presente de Espinoza, quien encadenó su segunda asistencia en partidos consecutivos de Liga MX. La anterior había sido apenas dos semanas atrás, el 2 de agosto, cuando su centro preciso desde el costado derecho conectó con la cabeza de Henry Martín para el primer gol ante Santos Laguna, tanto que además significó el regreso de "La Bomba" al gol después de 18 meses sin anotar en torneo regular. Ese antecedente confirma que el buen momento de Espinoza no fue casualidad: se ha convertido en una pieza cada vez más confiable para generar peligro desde el costado derecho del ataque americanista.
Un equipo que sigue sumando piezas en racha
Con Veiga respondiendo dentro de la cancha y Espinoza consolidándose como generador de juego, América encuentra en este tramo del Apertura 2026 una combinación que empieza a rendir frutos. La reacción mesurada de Almada, lejos de restarle importancia al momento, refuerza la idea de un cuerpo técnico enfocado en sostener el nivel competitivo antes que en las formas, algo que el propio resultado del partido terminará de confirmar.







