Raphael Veiga encontró finalmente el gol que necesitaba, y lo celebró de una forma que no pasó desapercibida. El mediocampista brasileño apareció al minuto 26 ante Atlético de San Luis, tras una asistencia de Dagoberto Espinosa, y definió con categoría dentro del área para adelantar al América. Apenas explotó de alegría, dirigió la mirada hacia la banca y le hizo una seña directa a Guillermo Almada, un gesto que de inmediato se leyó como una respuesta al reclamo que había recibido del técnico apenas dos días antes.
Una sequía que ya pesaba para Raphael Veiga
El gol llegó en un momento clave para Veiga. Su última anotación con las Águilas había sido ante Mazatlán FC, hace varias semanas, y desde entonces el brasileño arrastraba cuestionamientos por su falta de producción ofensiva y por la irregularidad que lo mantenía peleando por un lugar fijo en el once de Almada. La exigencia física del sistema del uruguayo lo había relegado frente a otros perfiles más veloces, así que el tanto ante San Luis funcionó como algo más que tres puntos en el marcador: fue una forma de recordarle al cuerpo técnico por qué llegó a Coapa con tanto cartel.
El gesto de Veiga con Almada
Tras marcar, Veiga no se limitó a celebrar con sus compañeros. Se giró hacia la zona técnica, sonrió y apuntó con dos dedos directamente hacia Almada y el resto de la banca americanista, un gesto que generó comentarios inmediatos entre los aficionados por lo específico del destinatario. Más allá de cómo se interprete la seña, dejó ver que entre jugador y entrenador no quedó ningún rencor pendiente, sino más bien la sensación de una cuenta saldada dentro de la cancha.

Una respuesta tras lo que paso entre Almada y Veiga contra Austin
La escena cobra sentido si se recuerda lo ocurrido apenas el jueves anterior. Al final del tiempo regular del América vs Austin FC en la Leagues Cup, con el marcador empatado y las Águilas buscando evitar la definición por penales, Veiga fue el encargado de cobrar un tiro de esquina en la última jugada, pero el balón no generó peligro. Cuando sonó el silbatazo final, Almada se acercó al brasileño y ambos intercambiaron palabras con un tono que dejaba clara la molestia del técnico por la decisión tomada en esa acción. Pese a la tensión del momento, Veiga respondió minutos después convirtiendo su penal en la definición, y ahora, apenas dos días más tarde, volvió a dar la cara con un gol en Liga MX.
La directiva sigue observando a Veiga
El presente de Veiga en Coapa está lejos de resolverse del todo. El brasileño, de 30 años, llegó a préstamo desde Palmeiras el pasado 3 de febrero en una operación cercana a los 10 millones de dólares, con el vínculo vigente hasta diciembre de este año y una opción de compra definitiva que la directiva todavía no confirma. Su irregularidad en los primeros meses había generado dudas sobre si esa opción se ejecutará, pero un gol como el de este sábado, sumado al gesto hacia el banquillo, aporta un argumento a favor de quienes creen que el brasileño todavía puede ser una pieza determinante para el proyecto de Almada.
Lo que viene para Veiga y América
Con la ventaja en el marcador y el peso simbólico del gol, América buscará sostener el resultado ante San Luis y consolidar su arranque invicto en el Apertura 2026. Para Veiga, el reto será mantener la regularidad que lo llevó a ser una leyenda en Palmeiras, mientras Almada decide si este partido marca el inicio de una relación más sólida entre ambos o si la tensión de Austin todavía puede repetirse en las próximas semanas.


