Henry Martín volvió a ser protagonista con América y sería demasiado sencillo explicar su resurgimiento únicamente por la llegada de Miguel Borja. El delantero mexicano respondió con tres goles en la victoria 4-2 sobre Necaxa, alcanzó los seis tantos en el Apertura 2026 y llegó a 123 goles con el conjunto azulcrema, colocándose como el cuarto máximo goleador histórico del club. La competencia que generó Borja, como señaló Carlos Hermosillo, sí tuvo un efecto directo: “le hizo ponerse las pilas”, pero detrás de ese despertar también existe otro estímulo que puede ser todavía más importante para el capitán: saber que Rafael Márquez lo tiene nuevamente en el radar de la Selección Mexicana.
Porque Henry ya lo reconoció públicamente. Antes de que Rafa Márquez debutara como entrenador del Tri, el nuevo técnico visitó las instalaciones del América y tuvo una conversación con el delantero. Martín contó que el estratega no le cerró la puerta a una futura convocatoria y que él mantiene intacta la ilusión de representar a México. “Quiero recuperar mi nivel, estar en el mejor momento como estuve en algún tiempo”, explicó Henry, quien también reconoció que la llegada de Borja aumentó la competencia interna porque ya no puede relajarse ni un momento. Ahí está probablemente la combinación que explica su reacción: un competidor de jerarquía empujándolo dentro del América y un entrenador de la Selección recordándole que todavía existe un objetivo internacional por alcanzar.
Borja le puso presión, pero Henry respondió como capitán
La teoría de Carlos Hermosillo tiene sustento en lo que ocurrió en la cancha. Borja llegó al América para competir directamente por minutos y en apenas cuatro partidos ya había marcado tres goles; además, ante Necaxa ambos fueron titulares por primera vez y terminaron participando en los cuatro tantos del equipo: Henry hizo tres y Borja marcó el otro. Hermosillo consideró que la presencia del colombiano funcionó como una competencia sana para Martín y que lejos de hundirlo, lo obligó a reaccionar. El mensaje es claro: cuando un delantero con cartel internacional llega a disputar tu posición, tienes dos caminos y Henry eligió el que necesitaba América, aumentando su producción justo cuando más se cuestionaba su nivel.
Además, el momento de Henry no se reduce a una actuación aislada. El triplete contra Necaxa fue el cuarto hat-trick de su carrera con América, después de los conseguidos ante Lobos BUAP, Veracruz y Mazatlán. Con sus tres goles recientes llegó a seis en el torneo y a 123 con las Águilas, una cifra que lo mantiene cuarto en la historia goleadora del club. Para un jugador que atravesó lesiones y reconoció que recuperar su mejor versión le había costado, la estadística muestra una respuesta contundente. Y todavía hay un detalle que cambia la lectura: Henry no está reaccionando únicamente para conservar la titularidad, sino también para demostrar que su etapa con la Selección Mexicana todavía no tiene por qué estar terminada.
Rafa Márquez volvió a abrirle una puerta que Henry quiere aprovechar
La visita de Márquez a Coapa llegó precisamente antes de que el nuevo entrenador comenzara su etapa al frente del Tri. Rafa acudió al entrenamiento del América acompañado por integrantes de su cuerpo técnico, entre ellos Andrés Guardado, y observó de cerca a los jugadores mexicanos del plantel. Henry estaba entre los futbolistas que podían llamar su atención y después de aquella conversación dejó claro que representar nuevamente a México sigue siendo una de sus grandes motivaciones. Eso convierte cada partido con América en una especie de examen para Martín: no solamente necesita convencer a Guillermo Almada, también debe demostrarle a Márquez que todavía puede competir por un lugar.
Y el momento no podría ser más oportuno para las Águilas. América llegó a 20 puntos después de la Jornada 10, ubicado en el segundo puesto por diferencia de goles y con un partido pendiente, mientras Henry acaba de entregar una actuación de tres goles y Borja marcó por tercer partido consecutivo. La competencia que parecía una amenaza para Martín terminó convirtiéndose en un estímulo, pero el verdadero reto será sostenerlo. Borja puede obligarlo a ponerse las pilas y Rafa puede darle una motivación adicional, pero nadie puede hacer el trabajo por Henry: si mantiene esta producción, seguirá teniendo argumentos para recuperar protagonismo en América y volver a poner su nombre sobre la mesa de la Selección Mexicana.








