Carlos Álvarez tendrá su primera titularidad con el América este domingo frente a Necaxa, por la Jornada 10 del Apertura 2026. La información fue adelantada por Gibrán Araige, de TUDN, y posteriormente reportada por otros medios que siguen la actualidad de las Águilas. El español llegó al equipo de Guillermo Almada como uno de los refuerzos importantes del mercado y apenas disputó sus primeros minutos en México durante el Clásico Nacional contra Chivas, cuando ingresó en el tramo final del empate 2-2. Ahora, las bajas en el ataque azulcrema y la necesidad de recuperar el triunfo le abrieron la puerta para comenzar un partido por primera vez con la camiseta del América.
El estreno como titular llega apenas unos días después de su debut ante el Rebaño, donde tuvo alrededor de ocho minutos sobre el terreno de juego y mostró rápidamente su intención de participar en la construcción ofensiva. Antes de llegar a México, Álvarez había disputado 105 partidos con el Levante, registrando 14 goles y 14 asistencias, números que explican por qué América apostó por el mediapunta español de 23 años. Su traspaso se cerró en cinco millones de euros fijos más variables, según AS, después de que el jugador se convirtiera en una de las piezas importantes del conjunto levantinista. Ahora tendrá 90 minutos, salvo que Almada decida sustituirlo, para demostrar por qué fue fichado.
Carlos Álvarez recibe su primera gran oportunidad
La titularidad también representa un cambio importante en la situación de Álvarez. En sus primeros minutos con América todavía no pudo mostrar todo su repertorio, pero su perfil encaja con lo que Almada busca en la zona de creación: un futbolista zurdo, capaz de moverse como mediapunta y participar en la generación de juego. En el Levante terminó acumulando 105 apariciones, 14 goles y 14 asistencias, mientras que en su primera temporada en el fútbol mexicano apenas suma cuatro minutos registrados en Liga MX en algunas bases estadísticas, debido a que su participación ante Chivas fue muy corta. El partido contra Necaxa será, por tanto, el primer examen real para medir su adaptación al campeonato mexicano.
El escenario tampoco será sencillo porque América llega a Aguascalientes después de cuatro partidos consecutivos sin ganar entre Liga MX y Leagues Cup, además del empate 2-2 ante Chivas en el último compromiso liguero. Las Águilas perdían ese Clásico por dos goles, pero Miguel Borja marcó un doblete en el segundo tiempo para rescatar un punto. Con Brian Rodríguez entre las ausencias y otros jugadores fuera por diferentes circunstancias, Almada necesita encontrar soluciones ofensivas, y ahí aparece Álvarez. Su titularidad contra Necaxa puede ser mucho más que una oportunidad circunstancial si consigue responder durante el partido.
América puede volver a pelear por el liderato
La derrota de Chivas ante Querétaro abrió una posibilidad importante para América. Antes de comenzar la Jornada 10, Guadalajara tenía 18 puntos y América 17, mientras Toluca estaba arriba con 19. Los rojiblancos terminaron perdiendo 2-0 contra Gallos, por lo que se quedaron con 18 unidades, mientras que Toluca empató 3-3 con Cruz Azul y llegó a 20 puntos. América todavía tiene pendiente su partido contra Necaxa, así que una victoria lo llevaría a 20 unidades y le permitiría alcanzar a Toluca en puntos; la posición final dependería de la diferencia de goles y de los demás resultados de la jornada. Es decir, una victoria no solo serviría para romper la mala racha, también podría devolver a las Águilas directamente a la pelea por el primer lugar.
Después del duelo ante Necaxa, el calendario de América se pondrá todavía más exigente. Las Águilas recibirán a Monterrey el 10 de octubre, visitarán a León el 17, enfrentarán a Atlas el 21, recibirán a Pachuca el 25 y posteriormente tendrán un partido de máxima exigencia contra Toluca el 31 de octubre. Esa seguidilla puede marcar buena parte de la posición con la que el equipo llegue al tramo final del campeonato, especialmente porque el torneo tiene una pelea muy cerrada en la parte alta. Para Carlos Álvarez, el partido contra Necaxa llega justo antes de esa etapa decisiva y puede convertirse en la oportunidad de ganarse un lugar estable en el once de Almada.








