El Neza 86 llamó la atención como posible sede del estadio de Cruz Azul por su historia mundialista y su ubicación en el área metropolitana, pero el club sigue sin definir su nueva casa. Víctor Velázquez, presidente de la Cooperativa La Cruz Azul, reconoció en agosto de 2026 que la búsqueda no ha sido sencilla y que hay varias alternativas, aunque la prioridad es quedarse cerca de la capital, donde está buena parte de la afición. El gran obstáculo es hallar un predio con condiciones legales, económicas, técnicas y de movilidad. Y los plazos ya cambiaron varias veces.
En 2020, Velázquez habló de tener el estadio en unos dos años, algo que no se concretó, y luego se manejaron fechas de finales de 2026 o principios de 2027 para empezar las obras. En septiembre reiteró que era prioritario y admitió las dificultades para conseguir terreno. 2031 aparece como horizonte posible para la nueva casa, aunque no es una inauguración confirmada. Hasta octubre de 2026 no hay primera piedra ni ubicación definitiva. La pregunta es cuándo habrá una decisión.
Interlomas y Nextlalpan
Interlomas, en Huixquilucan, destaca entre las opciones por su viabilidad: contempla un estadio de unos 45,000 aficionados con restaurantes, espacios comerciales y áreas para otros eventos. Su principal reto es la movilidad, porque la zona depende del automóvil y recibir a decenas de miles de personas exigiría una planificación vial y de transporte público muy cuidadosa. Para quienes viven en el sur o el oriente de la capital, el traslado significaría cambiar sus rutas y dedicar más tiempo. Nextlalpan, cerca del AIFA, es la otra opción, con la ventaja de permitir un complejo grande. Y también se exploraron otros terrenos.
Antes se mencionaron predios en La Noria, cerca del centro de entrenamiento en Xochimilco, el Deportivo Hermanos Galeana, el Parque Cuitláhuac y la antigua Refinería de Azcapotzalco. Hubo también propuestas de Morelos e Hidalgo, pero Velázquez insiste en que la prioridad es una ubicación cercana a la Ciudad de México. Ninguna de esas ubicaciones es sede definitiva mientras el club no lo anuncie.
Dinero y afición
Los reportes han puesto el costo potencial del proyecto por encima de los 450 millones de dólares, unos 8,100 millones de pesos, aunque el monto final dependerá del terreno, la capacidad y las obras de infraestructura. Cruz Azul quiere un inmueble propio que genere ingresos por boletos, palcos, patrocinios, conciertos y espacios comerciales, sin depender de estadios ajenos. Por eso no basta con aceptar cualquier propuesta gubernamental: el club quiere control de su casa y su operación. Y la afición también tiene prioridades.
Los seguidores necesitan llegar en transporte público, automóvil o conexiones accesibles desde distintos puntos de la ciudad, y una sede con mejores accesos podría ser más atractiva aunque esté fuera de la capital. Mientras no se cierre la negociación por un terreno ni se aclaren los permisos, la fecha de construcción seguirá siendo incierta. Lo que la afición espera es la ubicación definitiva, el plan de movilidad y el inicio comprobable de las obras.







