Cruz Azul ya tiene 5,400 millones de pesos aprobados para el proyecto de su nuevo estadio, de acuerdo con reportes sobre la decisión de la Cooperativa, pero eso no significa que la obra esté lista para comenzar. En septiembre de 2026, Víctor Velázquez confirmó que existen varias opciones de terreno y que la construcción sigue siendo una prioridad, aunque reconoció que encontrar la ubicación adecuada ha sido complicado. El problema ya no es solamente cuánto dinero se necesita, sino conseguir un predio que pueda comprarse, regularizarse y recibir las autorizaciones necesarias para una obra de esta magnitud.
La búsqueda incluso habría llegado a una opción que parecía prácticamente encaminada al sur de Ciudad de México, pero las negociaciones se complicaron cuando aparecieron varios propietarios sobre el mismo terreno, según RÉCORD. Eso obligó a la directiva a volver a revisar alternativas, mientras la zona metropolitana y hasta Hidalgo permanecen en el panorama. Velázquez también ha explicado que la cercanía con la capital es importante por la concentración de aficionados que tiene el club, así que la ubicación no se trata simplemente de encontrar un espacio disponible.
El presupuesto existe, pero todavía falta cerrar el terreno
Los 5,400 millones de pesos son uno de los datos más importantes del proyecto porque permiten hablar de una inversión concreta y no únicamente de una intención. Sin embargo, anteriormente se había manejado una estimación de alrededor de 200 millones de dólares, lo que muestra que las cifras han cambiado conforme el proyecto ha evolucionado. No existe información pública suficiente para afirmar que los 5,400 millones cubran absolutamente todos los gastos asociados al proyecto, por lo que todavía habría que conocer el alcance definitivo, el costo del predio y las condiciones finales de construcción.
Y el terreno puede modificar considerablemente la cuenta. Si se toma únicamente como ejercicio el presupuesto de 5,400 millones y se aplica un incremento hipotético de 10%, la inversión llegaría a 5,940 millones; con un aumento de 20%, subiría a 6,480 millones. Esos escenarios no son cifras anunciadas por Cruz Azul, sino cálculos para dimensionar cuánto puede crecer un proyecto si cambian costos de construcción, infraestructura o adquisición del predio. Por eso, cerrar primero la ubicación resulta fundamental antes de presentar una cifra definitiva de inversión total.
La fecha tampoco está cerrada y hay otro punto que pesa
El historial explica la cautela. En 2020 Velázquez hablaba de tener el estadio en aproximadamente dos años; posteriormente se manejó una ventana para finales de 2026 o principios de 2027 y en 2025 incluso se habló de colocar la primera piedra antes de terminar ese año. Ninguno de esos calendarios terminó con el inicio de la construcción. En septiembre de 2026, el proyecto continúa sin terreno confirmado y sin una fecha oficial de primera piedra.
Además, Cruz Azul debe mantener una sede para competir mientras resuelve su casa definitiva. Para el Apertura 2026, el club llegó a un acuerdo para utilizar el Estadio Banorte, después de las dificultades que tuvo con otras opciones de localía. Por ahora, el nuevo estadio tiene presupuesto, alternativas y una directiva que insiste en sacarlo adelante, pero todavía falta el paso que puede desbloquear todo lo demás: cerrar jurídicamente el terreno, resolver permisos y dejar listo el proyecto para que la primera piedra deje de ser una promesa y se convierta en una obra.







