Con un estadio proyectado para alrededor de 45,000 aficionados, Cruz Azul tendría la posibilidad de generar dinero incluso cuando el equipo no juegue. Bajo escenarios hipotéticos de operación, conciertos, hotel, comercio, museo y acuerdos comerciales podrían mover más de 800 millones de pesos al año, aunque la cantidad que terminaría en las cuentas del club dependería de los contratos y porcentajes negociados. El verdadero atractivo estaría en convertir el inmueble en un complejo que produzca ingresos durante todo el calendario.
El futbol seguiría siendo el centro del proyecto, pero no necesariamente el único negocio. Los partidos aportarían boletos, palcos, estacionamiento, alimentos, bebidas y mercancía, mientras que durante los días sin encuentros podrían entrar conciertos, eventos empresariales, visitantes y huéspedes. Esa combinación permitiría que Cruz Azul tuviera diferentes fuentes de ingresos funcionando al mismo tiempo y reduciría la dependencia de la taquilla.
Los conciertos podrían dejar hasta 180 millones de pesos al año
Con 10 conciertos anuales, 40,000 asistentes por evento y un boleto promedio de 1,500 pesos, la taquilla alcanzaría 600 millones de pesos brutos. Si Cruz Azul recibiera alrededor del 10% por la renta y operación del recinto, serían aproximadamente 60 millones de pesos para el club. Además, si cada asistente gastara otros 300 pesos en alimentos, bebidas y productos, el consumo llegaría a 120 millones por concierto y 1,200 millones en diez eventos; con una participación del 10%, serían otros 120 millones para el proyecto.
El resultado sería un ingreso estimado de 180 millones de pesos anuales relacionado directamente con los conciertos, sin contar patrocinios y publicidad. La ventaja estaría en utilizar el estadio durante fechas en las que Cruz Azul no tenga actividad como local, con festivales, eventos corporativos y espectáculos que mantengan activo el inmueble. Así, el recinto tendría una segunda taquilla que funcionaría independientemente del calendario de Liga MX.
Hotel, comercio y museo ampliarían el negocio durante todo el año
Un hotel de 150 habitaciones, con una tarifa promedio de 2,000 pesos y una ocupación del 65%, podría generar cerca de 71 millones de pesos anuales en hospedaje. Con una participación hipotética del 20% para Cruz Azul, serían aproximadamente 14 millones de pesos. El área comercial también podría aportar: si tiendas, restaurantes y establecimientos alcanzaran 200 millones de pesos en ventas anuales, una participación del 10% representaría otros 20 millones para el club.
El museo tendría otro potencial con entradas, recorridos y experiencias. Con 100,000 visitantes pagando 100 pesos, generaría 10 millones de pesos, mientras que productos y experiencias adicionales podrían elevar la cifra. A esto se sumaría un posible naming rights de 100 millones de pesos anuales: un contrato de 10 años significaría 1,000 millones acumulados. Con hotel, comercio, museo y derechos de nombre, el estadio podría convertirse en un activo que produzca dinero los 365 días del año, incluso cuando La Máquina juegue lejos







