Cruz Azul quiere que su nuevo estadio sea techado para que las tormentas de la Ciudad de México no afecten los partidos, con una infraestructura inspirada en el Santiago Bernabéu. El proyecto, que encabeza Víctor Velázquez, contempla una capacidad de unos 45 mil aficionados y un presupuesto de 5,400 millones de pesos aprobado por la Cooperativa, mientras otras estimaciones lo ubican entre 300 y 350 millones de dólares, es decir, entre 5,400 y 6,300 millones de pesos. El objetivo es dar a La Máquina una casa propia y un negocio que genere ingresos con partidos, conciertos y comercios. Y el modelo de referencia es muy ambicioso mientras el terreno sigue siendo el futuro incierto.

El Bernabéu tiene capacidad para casi 80 mil espectadores, una cubierta retráctil, una fachada envolvente, un sistema para guardar el césped bajo tierra y un videomarcador de 360 grados. Cruz Azul busca un recinto moderno y protegido de la lluvia, aunque una cubierta retráctil sería más compleja que un techo convencional y exigiría más inversión, ingeniería y mantenimiento. La comparación es una referencia de infraestructura y de modelo de negocio. La pregunta es cuánto podría ganar el club.

Los ingresos del Bernabéu

El Real Madrid reportó 363 millones de euros de ingresos ligados al Bernabéu en la temporada 2025-26, frente a 175 millones en 2018-19, antes de la remodelación: un aumento de 107%. Sus ingresos de explotación llegaron a 1,221 millones de euros. Esa cifra incluye actividades comerciales además de entradas, y Cruz Azul no puede esperar algo similar, porque su estadio sería más chico y operaría en otro mercado. El caso del Madrid muestra el potencial de combinar partidos, zonas VIP, publicidad, tiendas y espectáculos. Y Cruz Azul tendría que armar su propia oferta.

Con 36 mil espectadores por partido, una ocupación de 80%, y un boleto de 500 pesos, recaudaría 18 millones por juego y 306 millones en 17 partidos; con un boleto de 700 pesos, serían 25.2 millones por juego y 428.4 millones por temporada. Con un hotel, restaurantes, tiendas, palcos y conciertos, cada evento que dejara 5 millones diez veces al año sumaría 50 millones, y 100 millones con 20 eventos. En el mejor de los casos, el estadio podría rebasar los 350 a 500 millones de pesos anuales en ingresos brutos.

Ubicación e inversión pendientes

Entre los posibles terrenos para construir el nuevo estadio de Cruz Azul se han mencionado Azcapotzalco, el Deportivo Hermanos Galeana, el Parque Cuitláhuac y una zona cercana a La Noria, en Xochimilco, dentro de la Ciudad de México. También han surgido alternativas en Nextlalpan e Interlomas, en el Estado de México, además de propuestas en Hidalgo y Morelos. Cada opción presenta retos relacionados con la disponibilidad del terreno, los permisos, el transporte, el suministro de agua y la movilidad de los aficionados.

Un recinto moderno puede tener problemas para atraer público y eventos si los accesos son complicados. Con una inversión de 5,400 millones, una taquilla bruta de 306 millones sería el 5.7% del monto anual y una de 428.4 millones, el 7.9%, aunque faltaría descontar costos, financiamiento e ingresos comerciales. El Bernabéu demuestra el potencial de la estrategia, y el alcance real del proyecto celeste se conocerá con la ubicación, el diseño y el costo total.