Javier Aguirre no apuntaría a Arabia como primera ruta después de dejar a México, porque él mismo abrió la posibilidad de seguir dentro del futbol mexicano como directivo. Tras la eliminación ante Inglaterra, el Vasco reconoció que su etapa como técnico de la Selección Mexicana terminó, aunque dejó una frase que cambia el panorama, “Sí sé que hoy fue mi último partido como DT de la Selección Mexicana. De ser directivo, lo pensaré y platicaré con los míos”.

Aguirre abrió la puerta a seguir desde una oficina

La frase no sonó como un adiós total al futbol mexicano, sino como una pausa antes de decidir su siguiente paso. Aguirre ya no seguiría en el banquillo del Tri, pero una propuesta directiva en México lo colocaría en un rol distinto, con menos desgaste de cancha y más peso en decisiones deportivas. Después de tres etapas como seleccionador, esa posibilidad deja abierta una conversación importante.

¿Por qué México puede tentarlo más que otro banquillo?

La razón está en el momento del proyecto, porque México acaba de cerrar un Mundial doloroso, pero también dejó una base que necesita continuidad. Aguirre respaldó públicamente a Rafael Márquez como una figura capaz de seguir el proceso, y ese escenario podría permitirle ayudar desde otro lugar. En vez de tomar otro equipo, el Vasco podría influir en la estructura que viene para el Tri.

Rafa Márquez cambia el mapa del nuevo proceso

La consecuencia es que el futuro de Aguirre podría quedar ligado a una transición más ordenada, con Márquez tomando el mando deportivo y el Vasco como voz de experiencia si acepta un puesto institucional. No hay confirmación de una oferta formal ni de Arabia como destino inmediato, pero su propia frase dejó una puerta abierta. Después del golpe ante Inglaterra, México no solo cambia de técnico, también podría redefinir quién toma decisiones detrás del nuevo ciclo.