Gilberto Mora fue protagonista de una curiosa escena durante la conferencia de prensa previa al México vs. Estados Unidos. Cuando Malik Tillman y Tyler Adams fueron cuestionados sobre el joven mexicano, ambos se miraron y comenzaron a reír, una reacción que puede considerarse una falta de respeto hacia Mora, independientemente de que después los estadounidenses hayan destacado sus condiciones futbolísticas. El jugador de 17 años se ha convertido en una de las principales apuestas de la Selección Mexicana y merece que su talento sea valorado dentro de la cancha, no que sea tomado como motivo de burla antes de un partido de esta importancia.
La escena adquiere mayor relevancia por el momento que atraviesa Mora con el Tricolor. El futbolista de Xolos de Tijuana ha ganado protagonismo por su capacidad para recibir entre líneas, girar bajo presión y encontrar espacios cerca del área rival. Además, ya consiguió marcar con la Selección Mexicana mayor y se ha ganado la confianza de Rafael Márquez, quien lo considera una pieza con características diferentes dentro de la renovación que busca implementar en el combinado nacional.
La estrategia de Márquez con Mora tiene un objetivo claro
Márquez no quiere utilizar a Mora simplemente como un juvenil al que se le dan algunos minutos, México ya depende de mora. El entrenador busca aprovechar sus condiciones para jugar entre líneas, darle libertad para asociarse y permitirle aparecer cerca de los atacantes, donde puede explotar su cambio de ritmo y capacidad para romper líneas. Al mismo tiempo, el técnico entiende que tiene apenas 17 años y pretende evitar que toda la responsabilidad ofensiva recaiga sobre él. Por eso, su utilización forma parte de un proceso gradual en el que cada convocatoria debe servir para aumentar su experiencia.
El proyecto de Márquez con Mora incluso tiene una referencia muy clara: Lamine Yamal. El entrenador ha explicado que su experiencia en Barcelona le permitió conocer de cerca cómo se debe acompañar el crecimiento de un futbolista tan joven y con condiciones especiales. Con el mexicano pretende aplicar una idea similar: protegerlo, darle confianza, permitirle disfrutar del futbol y aumentar sus responsabilidades conforme avance su desarrollo. La intención es que Mora no sea solamente una aparición circunstancial del presente, sino que pueda convertirse en una de las figuras del futuro de la Selección Mexicana.
Mora ya tiene el visto bueno para enfrentar a Estados Unidos
El otro punto que Márquez debe resolver está relacionado con el estado físico del juvenil. Mora presentó molestias en el tobillo derecho durante la concentración mexicana y tuvo que someterse a estudios para descartar una lesión importante. Los resultados permitieron que continuara dentro de la convocatoria y el cuerpo técnico confirmó que está disponible para enfrentar a Estados Unidos. La duda ahora pasa por la cantidad de minutos que tendrá, especialmente porque el partido puede exigir un ritmo elevado y México no quiere arriesgar innecesariamente a una de sus principales promesas.
Por eso, Márquez tiene una decisión importante antes del silbatazo inicial: mantener a Mora como una de sus principales opciones desde el comienzo o administrar su participación para aprovecharlo durante el encuentro. El mexicano tendrá enfrente a una selección que conoce sus características y que ya habló públicamente sobre él. Después de las risas de Tillman y Adams, el juvenil tendrá la posibilidad de responder en la cancha, mientras Tyler Adams terminó reconociendo sus condiciones y destacando el talento que ha mostrado pese a su corta edad.







