Cruz Azul recibió una oferta de Tigres UANL por Gabriel "Toro" Fernández, pero en La Noria la postura ya estaría tomada: el delantero uruguayo se queda. Así lo dejó entrever el propio entrenador Joel Huiqui, quien salió a respaldarlo públicamente pese a que atraviesa una sequía goleadora en el arranque del Apertura 2026. El problema es que la decisión no depende solo de la voluntad del club: Fernández todavía no renueva su contrato, y si las partes no llegan a un acuerdo, el uruguayo podría salir como agente libre, sin dejarle un solo peso de compensación económica a La Máquina. Sin embargo, Huiqui dejó claro por qué el delantero es fundamental en su proyecto.

La importancia de Gabriel Fernández para Huiqui

El técnico celeste no se guardó nada al hablar del delantero. "Gabriel es muy importante para el equipo en fase defensiva y de construcción, es un referente del equipo, esperemos pronto lleguen los goles", declaró Huiqui, dejando claro que la valoración del charrúa va más allá de los números en el marcador. La defensa pública llega en un momento en que Fernández necesita respaldo: en el Apertura 2026 solo tiene un gol, anotado de penal ante Atlético de San Luis, y una asistencia, acumulando una sequía en jugada de campo que supera los mil minutos. Aun con esos números, el cuerpo técnico insiste en que su aporte al funcionamiento colectivo pesa tanto como la definición en el área rival.

Gabriel Fernández y Cruz Azul no llegan a un acuerdo

La situación del Toro no es nueva. Las negociaciones para renovarlo comenzaron en mayo, pero se estancaron por las pretensiones salariales del representante del jugador, algo que se prolongó durante junio y buena parte de julio, con reportes que incluso daban por rota la relación contractual. El punto de inflexión llegó a inicios de julio, cuando ambas partes retomaron las pláticas con una nueva fórmula sobre la mesa: un contrato por un año, con opción a extender por uno más según el rendimiento deportivo, un esquema que reduce el riesgo para la directiva sin cerrarle la puerta al futbolista. Pese a ese acercamiento, hasta ahora no hay firma, y Fernández, de 31 años, quedó habilitado para negociar libremente con cualquier club al restar menos de seis meses de contrato, justo la ventaja que Tigres decidió aprovechar.

Cruz Azul no quiere dejar ir a su referente ofensivo

Fernández llegó a Cruz Azul a inicios de 2024 procedente de Pumas UNAM, en una inversión cercana a los 9.5 millones de dólares, después de haber llegado a México a préstamo del Celta de Vigo vía FC Juárez. Le costó despegar por lesiones, pero terminó consolidándose como pieza de ataque de La Máquina: en el Clausura 2026 anotó cinco goles en 15 partidos y se ganó un lugar indiscutible en el esquema táctico. Perderlo sin recibir compensación representaría un golpe importante para el club, más aún cuando Cruz Azul también necesita gestionar sus plazas de extranjero ante la posible llegada de Juan Brunetta.

Lo que viene en la negociación entre Cruz Azul y Tigres

El caso de Gabriel Fernández también podría tener un impacto directo en la búsqueda de Juan Brunetta. Si Cruz Azul decide mantener al uruguayo hasta el final de su contrato, tendrá que resolver cómo liberar una plaza de extranjero para poder registrar al argentino. Al mismo tiempo, Tigres ya recibió una oferta millonaria desde Arabia Saudita por Brunetta, lo que aumenta la presión sobre La Máquina para moverse rápido. Por ahora, Huiqui cuenta con Fernández, pero la directiva deberá tomar una decisión que podría terminar definiendo si el sueño de fichar al mediocampista felino sigue con vida o queda descartado.