La posible alianza entre Carlos Slim y Cruz Azul podría convertirse en uno de los movimientos económicos más importantes alrededor del futuro de La Máquina. Grupo Carso tendría interés en participar con una inversión cercana a los 200 millones de dólares, pero la Cooperativa buscaría mantener el control absoluto de la institución. Mientras las conversaciones avanzan, el empresario mexicano acaba de asegurar un contrato ferroviario superior a los 31 mil millones de pesos, una operación donde La Máquina mantiene su postura firme ante posible inversionistas.
La directiva de Cruz Azul quiere control absoluto
La principal condición de la Cooperativa sería preservar el mando absoluto de la institución, sin que la llegada de capital externo modifique la estructura de poder que hoy encabeza Víctor Velázquez. Para lograrlo, la inversión de Grupo Carso tendría que entrar mediante un esquema comercial en lugar de una compra directa de acciones, ya sea como patrocinio principal o a través de los derechos de nombre (naming rights) del futuro inmueble. Bajo ese formato, la directiva conservaría la autonomía sobre las decisiones deportivas y administrativas, mientras aprovecha la capacidad financiera de Slim sin comprometer la identidad del club.
El nuevo negocio de Carlos Slim
Mientras se define su posible entrada a Cruz Azul, Slim acaba de asegurar uno de los contratos de infraestructura más grandes del año para su grupo. El consorcio formado por Operadora CICSA, filial de Grupo Carso, y la constructora española FCC obtuvo la adjudicación para diseñar y construir los segmentos 13 y 14 del Tren de Pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo: 111 kilómetros de vía doble entre Saltillo y Santa Catarina, con 40 puentes y nueve viaductos, por un monto superior a los 31 mil millones de pesos. Sin embargo, en el negocio de construcción de estadios Slim ya dejó una marca imborrable a nivel mundial.
La experiencia de Carlos Slim construyendo estadios
Los dos negocios pertenecen a mundos distintos y el dinero del tren no llegará directamente al estadio, ya que cualquier alianza con La Máquina tendría que negociarse por separado. Lo que sí conecta ambas operaciones es el know-how: la misma FCC que ahora construye vías férreas en el norte del país ya participó en la remodelación del Santiago Bernabéu y en el Cívitas Metropolitano del Atlético de Madrid, experiencia que la convierte en un socio atractivo para un proyecto de la magnitud que busca Cruz Azul. El punto pendiente sigue siendo cuánto capital aportaría Slim y qué beneficios comerciales recibiría a cambio.
Meta de inauguración para 2027
El proyecto celeste, mientras tanto, ya tiene números propios. La asamblea de cooperativistas aprobó un presupuesto de 5,400 millones de pesos para la construcción, y la directiva de Velázquez ya tendría terrenos asegurados dentro de la Ciudad de México. Lo que resta es completar los permisos ambientales y de uso de suelo antes de arrancar la obra, con la mira puesta en inaugurar el inmueble hacia finales de 2027. Si la alianza con Slim se concreta bajo las condiciones que exige la Cooperativa, ese presupuesto podría recibir un impulso decisivo justo en la recta final del proyecto.




