Carlos Slim analiza sumarse al proyecto del nuevo estadio de Cruz Azul, pero su entrada no sería incondicional. De acuerdo con las negociaciones que se manejan, el empresario buscaría vincular la participación de Grupo Carso a que los partidos de La Máquina se transmitan por Claro Sports, la plataforma de televisión deportiva de América Móvil. Es una condición que convertiría la obra en algo más que una alianza de construcción: también sería una entrada que tendría una razón muy atractiva ara entrar en el negocio celeste.
Por qué el perfil de Slim resulta atractivo para Cruz Azul
A través de FCC, la constructora española de la que es accionista mayoritario, Slim participó en la remodelación del Santiago Bernabéu, la construcción del Cívitas Metropolitano del Atlético de Madrid y, más recientemente, la Claro Arena de Universidad Católica en Chile, un proyecto donde también amarró los derechos de nombre (naming rights) del inmueble por 20 años. Esa experiencia lo convierte en un socio clave para una construcción calculada entre 300 y 350 millones de dólares. Además, Slim mantiene una rivalidad comercial abierta con Emilio Azcárraga Jean, dueño del Estadio Azteca, lo que le da una razón adicional para meterse de lleno en el proyecto de los cementeros. Pero para hacer realidad el proyecto el empresario tendría clara su prioridad número 1.
Lo que Grupo Carso buscaría a cambio de la inversión
La posible condición sobre las transmisiones no sería un capricho. Los derechos televisivos de Cruz Azul rondarían los 30 millones de dólares, una cifra que representaría un ingreso considerable tanto para la institución como para la empresa que logre quedarse con la exclusiva o una parte de la pantalla. Para Grupo Carso, incorporar esos derechos a Claro Sports significaría algo más que construir un inmueble: sería asegurar un activo deportivo de largo plazo con ingresos recurrentes. Sin embargo, Slim no es el único gigante interesado en esta carrera.
Amazon también entra en la disputa por el club
En las últimas semanas apareció un segundo actor de peso. Amazon Prime Video habría mostrado interés en quedarse con los derechos de transmisión de Cruz Azul, e incluso en negociar los naming rights del futuro recinto como parte de un paquete integral de patrocinio. La aparición de la plataforma estadounidense le da a la directiva de La Máquina un margen de negociación distinto: el club ya no depende de una sola propuesta y puede aprovechar la competencia entre ambos gigantes comerciales para mejorar las condiciones finales de su proyecto.
Un megaproyecto que avanza en la Ciudad de México
Mientras se resuelve la licitación de los derechos audiovisuales, el resto del proyecto institucional sigue su curso. La directiva descartó construir el inmueble en el Estado de México y actualmente concentra su búsqueda en la zona norte de la Ciudad de México, con la intención de que el recinto pueda albergar partidos oficiales de la Selección Mexicana. La fecha de inauguración prevista apunta a 2031, un plazo que le dará tiempo a Cruz Azul de definir la adquisición del terreno y los socios comerciales finales. Mientras tanto, el equipo mantendrá sus partidos de local en el Estadio Ciudad de los Deportes, asumiendo los costos de arrendamiento temporal que este megaproyecto busca resolver definitivamente.







