CEMEX analiza nuevamente la posibilidad de vender 40% de su participación en la administración de Tigres, con preferencia por un inversionista extranjero, según reportes publicados en julio. Uno de los nombres relacionados con el movimiento es Apollo Global Management, fondo que anteriormente buscó invertir unos 1,250 millones de dólares en derechos comerciales internacionales de la Liga MX. Sin embargo, la operación con Tigres no está cerrada: el presidente del club, Carlos Emilio González, negó que existieran conversaciones con Apollo u otro fondo y aseguró que la institución tiene capacidad económica propia.
El interés se entiende mejor cuando se mira el tamaño del negocio. Una estimación publicada por El Universal ubica los ingresos anuales de Tigres alrededor de 1,500 millones de pesos, sin contar transferencias de jugadores. Dentro de esa cifra, fuentes de la industria calculan más de 600 millones de pesos anuales solamente en patrocinios, mientras que el resto provendría principalmente de derechos audiovisuales, taquilla, abonos, productos oficiales y otras actividades comerciales. No son estados financieros oficiales publicados por Tigres, sino una estimación del sector, pero sirve para dimensionar qué estaría comprando un eventual socio: el acceso a un negocio que podría mover aproximadamente 1.5 mil millones de pesos al año.
¿Cuánto dinero mueve Tigres y de dónde sale?
Tomando esa estimación de 1,500 millones de pesos, una distribución aproximada podría ser: más de $600 millones en patrocinios, alrededor de $300-400 millones por derechos de transmisión, entre $150-250 millones por taquilla y abonos, unos $100-150 millones por mercancía y licencias, y el resto, aproximadamente $100-300 millones, entre experiencias, eventos, hospitalidad, contenidos y otros ingresos comerciales. Estas últimas cantidades son una estimación periodística, no cifras reportadas oficialmente por el club, por lo que sirven para visualizar el negocio y no como balance financiero auditado. El dato más sólido es que la propia industria ubica los ingresos totales cerca de los $1,500 millones y los patrocinios por encima de $600 millones.
El estadio representa además una fuente enorme de dinero. Tigres mantiene 17 partidos de temporada regular incluidos en el abono 2026-27, además de prioridad para Liguilla y otros torneos. La propia organización ha señalado que el negocio puede crecer todavía más fuera de la venta tradicional de boletos. El club también cuenta con una base de datos de aproximadamente 500,000 usuarios y había señalado que cerca del 95% de los boletos estaban vendidos desde el inicio del año, dos datos que muestran el potencial para aumentar ingresos mediante experiencias VIP, hospitalidad, comercio digital, paquetes corporativos y activaciones con patrocinadores.
El nuevo estadio podría cambiar todavía más las cuentas
El nuevo estadio de Tigres puede ser el punto que cambie por completo el tamaño del negocio. El proyecto contempla un inmueble para 65.000 aficionados y una inversión estimada originalmente en 8.200 millones de pesos, con capacidad para recibir eventos deportivos, conciertos y actividades comerciales. La directiva ha aclarado que el estadio debe autofinanciarse y que el dinero que actualmente genera Tigres debe continuar destinado al plantel y a su infraestructura. Por eso, un eventual inversionista podría entrar precisamente para financiar la construcción y después recuperar su inversión mediante palcos, hospitalidad, restaurantes, estacionamientos, conciertos, eventos y otros espacios comerciales.
El verdadero debate estaría en cuánto puede crecer Tigres alrededor de ese inmueble. El club ya cuenta con 34 patrocinadores globales, frente a 12 que tenía cuatro años antes, y su estrategia contempla expandirse especialmente en Estados Unidos, donde busca realizar entre cuatro y seis partidos al año y desarrollar nuevas experiencias para sus aficionados. Con un estadio de 65.000 lugares, la capacidad sería aproximadamente 55% mayor que la del actual Universitario, que ronda los 42.000. Eso abre la puerta a aumentar ingresos por boletaje, palcos, experiencias premium y eventos que no dependan del calendario de Liga MX. La pregunta para un posible socio extranjero sería entonces si puede convertir esa enorme afición en un negocio mucho más grande sin quitar recursos al equipo.







