Nahuel Guzmán habló antes del partido contra Puebla y, en medio de las preguntas sobre el complicado momento de Tigres, dejó una postura que generó debate alrededor de la exigencia de la afición. El arquero argentino aseguró que le agrada que los seguidores del club se hayan vuelto mucho más exigentes después de los años de éxito que vivió la institución, aunque reconoció que sí le sorprendió la manera en que algunos aficionados reprobaron al equipo durante el arranque del Apertura 2026. La situación tomó fuerza porque Tigres llegó a la Jornada 10 con apenas siete puntos de 27 posibles, una victoria, cuatro empates y cuatro derrotas, además de nueve goles marcados y 13 recibidos.
El discurso del portero también tuvo un mensaje personal, especialmente cuando recordó que lleva alrededor de 12 años dentro de Tigres y que durante ese periodo cambió prácticamente todo el entorno del futbol mexicano. Guzmán puso como ejemplo las modificaciones a las reglas que ocurrieron desde su llegada y explicó que muchas situaciones que hoy parecen normales antes eran diferentes. En ese contexto, defendió que la presión actual forma parte de la identidad que Tigres construyó después de pasar de pelear por la permanencia a convertirse en un club acostumbrado a competir por títulos y entrar constantemente a la fase final, una transformación que también elevó las expectativas de su afición.
Nahuel Guzmán recordó cuando Tigres todavía peleaba por no descender
Guzmán llevó la conversación hasta 2011, año que utilizó como referencia para explicar por qué considera importante la exigencia actual. El arquero recordó que Tigres venía de una etapa en la que incluso tuvo que pelear por evitar el descenso y que posteriormente consiguió convertirse en campeón. Para él, ese cambio explica por qué hoy el aficionado espera mucho más del equipo y ya no considera suficiente simplemente participar. El argentino sostuvo que esa presión alcanza a todos: jugadores, entrenadores, dirigentes e incluso a los propios aficionados, porque la exigencia no solamente aparece cuando el equipo juega bien, sino también cuando atraviesa momentos complicados.
Sin embargo, el propio Nahuel admitió que hubo algo que sí le pegó personalmente. El portero explicó que conoce a varios de los aficionados que suelen colocarse detrás de su portería y que le sorprendió observar una reacción particularmente fuerte en el primer partido de Tigres como local en este Apertura. Según sus declaraciones, entendía que el equipo había hecho méritos para ganar aquel encuentro, por lo que la reprobación desde las tribunas le resultó dolorosa. La situación revela hasta qué punto cambió la relación entre el equipo y su público: ahora una actuación que años atrás podía ser considerada aceptable puede provocar críticas inmediatas, especialmente cuando los resultados empiezan a acumularse.
La crisis de Tigres ya tiene números que explican la presión
El problema para Tigres es que la discusión sobre si existe o no una crisis no solamente depende de la percepción de Nahuel. Después de nueve partidos de Liga MX, el conjunto felino acumulaba una sola victoria, cuatro empates y cuatro derrotas, con una diferencia de goles de -4. Además, antes de recibir a Puebla, venía de empatar 0-0 contra Monterrey en el Clásico Regio y posteriormente caer 2-0 frente a Juárez, resultado especialmente llamativo porque los Bravos llegaban con una racha de ocho derrotas consecutivas. Con ese escenario, el debate dejó de ser solamente sobre las exigencias de la tribuna y pasó directamente al rendimiento del equipo.
Aun así, Guzmán descartó públicamente que Tigres estuviera atravesando una crisis y señaló que el vestidor mantiene la unión necesaria para intentar cambiar la situación. El siguiente desafío era Puebla, antes de una parte del calendario que aumenta todavía más la presión: después de ese encuentro aparecen Toluca, Chivas, León, Pumas, Pachuca, Cruz Azul y América. Mientras tanto, el propio Nahuel también dejó abierta la puerta para continuar en el club más allá de su actual contrato, que termina en junio de 2027, aunque reconoció que primero necesita demostrar dentro de la cancha que todavía puede aportar y ganarse una nueva renovación.







