Atlas está cada vez más cerca de cambiar de casa y el proyecto que se plantea en Belenes, Zapopan, tiene una diferencia fundamental respecto al estadio de Chivas: el club rojinegro no sería propietario absoluto del inmueble. La nueva casa formaría parte de Ciudad UDG, tendría una capacidad proyectada de 32 mil aficionados y sería utilizada por Atlas y Leones Negros. La Universidad de Guadalajara conservaría la propiedad del terreno y tendría alrededor del 20% de la infraestructura y de lo que genere, mientras Grupo PRODI asumiría el costo de construcción. Además, la UdeG recibiría 18 millones de pesos anuales en contraprestaciones.

El proyecto aparece en un momento importante para Atlas, porque Grupo PRODI busca transformar al club después de asumir su control y darle una estructura que permita generar mayores ingresos fuera de la cancha. Actualmente los rojinegros continúan jugando en el Estadio Jalisco, pero la construcción de un inmueble propio para su operación deportiva permitiría explotar partidos, conciertos, eventos, restaurantes, zonas comerciales, palcos y otros servicios. La propuesta todavía requiere completar estudios, permisos y procesos administrativos, por lo que no existe una fecha definitiva de inauguración ni un costo oficial de construcción.

Atlas un estadio más pequeño

La diferencia con Chivas será evidente en el tamaño. El Estadio Akron tiene capacidad para 46,355 espectadores, mientras que el proyecto de Atlas contempla aproximadamente 32 mil lugares. Eso significa que el inmueble rojinegro tendría alrededor de 14 mil localidades menos, pero su objetivo no sería competir únicamente por capacidad, sino convertirse en parte de un complejo de entretenimiento mucho más amplio. El Akron, además, tiene una estructura comercial consolidada con palcos y espacios VIP que le permiten generar recursos más allá de la taquilla.

La capacidad menor tampoco significa necesariamente un negocio pequeño. Si Atlas consiguiera una asistencia promedio hipotética de 25 mil aficionados por partido y disputara 17 encuentros como local en una fase regular, tendría alrededor de 425 mil asistentes por torneo. Con un precio promedio estimado de 500 pesos por boleto, la taquilla podría alcanzar unos 212.5 millones de pesos por torneo, o aproximadamente 425 millones anuales considerando dos torneos. Es una simulación y no una proyección oficial, porque los ingresos reales dependerían de precios, ocupación, abonos y acuerdos comerciales.

Atlas y lo que genera

El verdadero potencial estaría en los eventos adicionales. El Estadio Akron ya funciona como referencia: se ha reportado que Chivas puede obtener alrededor de 15 a 18 millones de pesos por la renta del inmueble para un concierto, aunque las condiciones varían dependiendo del evento. Si el nuevo estadio del Atlas lograra organizar cuatro espectáculos de características similares durante un año, podría representar otros 60 a 72 millones de pesos en rentas, antes de sumar alimentos, bebidas, estacionamiento, publicidad y otros conceptos.

Por eso, bajo un escenario meramente ilustrativo, Atlas y PRODI podrían tener un inmueble con capacidad para generar varios cientos de millones de pesos anuales entre partidos y eventos, aunque esa cifra no debe confundirse con utilidad ni con dinero que recibiría directamente el club. Habría que descontar operación, mantenimiento, seguridad, impuestos y la distribución contractual de los ingresos. Además, la UdeG tendría derecho a su participación del 20% y recibiría los 18 millones anuales, lo que modifica completamente el reparto económico frente a un estadio controlado directamente por el club.