Alan Mozo tendrá una importante mejora económica con su llegada a Cruz Azul, mientras Chivas consigue aliviar parte de su carga salarial. De acuerdo con el periodista Jon Barbon, La Máquina asumirá el 100% del salario del lateral mexicano, que rondará los 2 millones de dólares por temporada. Así, el defensor dejará atrás su etapa con Guadalajara y su préstamo con Pachuca para incorporarse al conjunto cementero con un contrato que, además, podría terminar convirtiéndose en definitivo. Y es que el acuerdo contempla una condición que dependerá directamente de sus minutos en cancha.
Cruz Azul podría quedarse con la carta de Mozo
El acuerdo entre Cruz Azul y Chivas contempla inicialmente un préstamo por 12 meses con opción de compra, aunque existe una cláusula que podría transformar esa posibilidad en una obligación. La Máquina deberá desembolsar 3.5 millones de dólares por la carta de Mozo si el futbolista alcanza al menos el 60% de los minutos disponibles durante el torneo. De cumplirse ese requisito, su vínculo con el conjunto cementero podría extenderse hasta 2029, mientras que también tendría bonos equivalentes al 15% por rendimiento. Por lo tanto, su participación tendrá un peso importante en el futuro de la operación.
Mozo vuelve tras seis meses alejado de las canchas
Antes de asumir este nuevo reto, Mozo tuvo que superar una lesión que lo mantuvo fuera de actividad durante aproximadamente 24 semanas. El defensor sufrió el 1 de febrero de 2026, durante la cuarta jornada frente a Querétaro, una fractura helicoidal en el tercio proximal del peroné izquierdo, además de un esguince de segundo grado en el tobillo. Después de completar su recuperación, regresó a la competencia el 18 de julio, cuando disputó 85 minutos como titular en la victoria 3-0 sobre Pumas. Ahora, con el cambio de club, tendrá que demostrar que ese complicado capítulo ya quedó atrás.
Cruz Azul espera que Mozo solucione sus problemas
Precisamente, su incorporación responde a una necesidad que La Máquina ha mostrado durante el torneo. El equipo registra un promedio de 1.6 goles recibidos por partido, permite 12.4 remates por encuentro y pierde el 54% de los duelos individuales por los costados. En ese contexto, la experiencia de Mozo puede convertirse en un recurso importante, pues acumula 253 partidos en Primera División y presenta registros históricos de 2.05 entradas efectivas y 1.14 intercepciones por cada 90 minutos. Además, su efectividad en coberturas alcanza el 63%, mientras Cruz Azul apenas ha dejado su arco en cero en 2 de sus últimas 10 presentaciones oficiales. El desafío será trasladar esos números al funcionamiento colectivo.
Cruz Azul también deberá controlar su carácter
Más allá de lo futbolístico, la llegada del lateral supone otro reto para el conjunto cementero. Mozo ha protagonizado diferentes episodios que han generado cuestionamientos fuera de la cancha, con 3 sanciones internas relacionadas con incumplimientos de lineamientos de comportamiento y 2 videos viralizados consumiendo bebidas alcohólicas en centros nocturnos. Además, su intensidad dentro del terreno de juego se refleja en sus 42 tarjetas amarillas y 4 expulsiones directas. Por ello, Cruz Azul no solo espera recuperar al lateral que puede aportar experiencia y solidez, sino también encontrar la manera de mantener bajo control aquellos aspectos de su personalidad que anteriormente le han generado problemas. Su rendimiento y comportamiento serán determinantes para que el préstamo termine convirtiéndose en una compra definitiva.







