Gabriel Milito asumió parte de la responsabilidad después del 1-1 entre Chivas y Pachuca y explicó que todavía existen jugadores que necesitan tiempo para entender completamente su propuesta. El entrenador argentino reconoció que el proceso de adaptación sigue en marcha y resumió su postura en conferencia de prensa: “Tiempo falta, tiempo falta adaptación”. Sus palabras llegan después de un partido en el que el Rebaño fue superior durante buena parte del encuentro, pero perdió fuerza tras las modificaciones del minuto 59, cuando Hugo Camberos y Santiago Sandoval abandonaron la cancha. El empate terminó exponiendo precisamente las dificultades que Milito todavía intenta corregir.
Milito defendió el proceso de adaptación
El técnico explicó que algunas de sus decisiones responden al conocimiento que determinados futbolistas ya tienen de su sistema. “A veces optamos iniciar con un jugador que ya entiende qué pretendemos, pero lo van a conseguir, por eso los trajimos”, señaló. Milito dejó claro que sus incorporaciones necesitan tiempo para comprender qué quiere el equipo tanto para atacar como para defender, algo que considera fundamental para consolidar su proyecto. La declaración también ayuda a entender por qué ha realizado modificaciones incluso cuando el funcionamiento todavía es favorable para Chivas. Sin embargo, ante Pachuca, esas decisiones terminaron cambiando el rumbo del partido.
Camberos y Sandoval dejaron un vacío difícil de cubrir
Los dos futbolistas salieron al minuto 59, justo cuando Chivas tenía ventaja y encontraba soluciones principalmente por las bandas. Hugo Camberos había tenido una actuación especialmente destacada, con 0.62 de xA, una gran ocasión creada, un pase clave y dos duelos terrestres ganados. Sandoval, por su parte, también aportaba profundidad y velocidad para atacar los espacios. Tras sus salidas, el Rebaño perdió buena parte de ese desequilibrio y comenzó a jugar más cerca de su propia área. Pachuca detectó rápidamente el cambio y empezó a ganar terreno.
Pachuca aprovechó el cambio de dinámica
Los números muestran con claridad cómo se transformó el encuentro. Durante el primer tiempo, Chivas generó 1.26 xG, tuvo seis remates y creó dos ocasiones claras, además de manejar buena parte de la circulación. Después de las modificaciones, Pachuca alcanzó el 58% de posesión durante los últimos 30 minutos, generó ocho aproximaciones al área y consiguió cinco remates directos. El equipo de Milito dejó de presionar con la misma intensidad y los Tuzos encontraron cada vez más espacios para atacar. El empate terminó siendo la consecuencia de una segunda mitad en la que el dominio rojiblanco desapareció progresivamente.
Milito tendrá que encontrar el equilibrio
El empate dejó una enseñanza importante para el entrenador argentino: el proceso de adaptación no puede terminar afectando el rendimiento de los jugadores que ya están marcando diferencias. Chivas cuenta con futbolistas jóvenes como Camberos y Sandoval que están ganando protagonismo, mientras otros refuerzos todavía necesitan tiempo para asimilar las exigencias del sistema. Milito tendrá que encontrar el punto medio entre desarrollar a sus nuevas piezas y mantener en cancha a quienes mejor están respondiendo. El 1-1 ante Pachuca no cambia la posición del Guadalajara en la parte alta, pero sí deja una corrección pendiente para las próximas jornadas.







