Juan Manuel Vucetich encontró en las bajas que sufrió Tigres una de las principales razones del empate ante Santos Laguna y, pese a que los felinos perdieron protagonismo en el segundo tiempo, el entrenador valoró el punto conseguido. “Ciertas lesiones y una expulsión que nos afectaron, hoy en día sumar un punto es positivo”, explicó el técnico al finalizar el encuentro. Su análisis estuvo marcado por dos situaciones puntuales: Vladimir Loroña tuvo que salir al minuto 26 por una lesión, mientras que Fernando Gorriarán fue expulsado al 85'. Además, Vucetich reconoció que Santos reaccionó después del descanso y complicó el partido mucho más de lo esperado.
La lesión de Loroña condicionó el plan de Tigres
Uno de los primeros contratiempos apareció apenas al minuto 26, cuando Vladimir Loroña tuvo que abandonar el terreno de juego por una lesión en el tobillo. El defensor sufrió un mal apoyo durante una disputa en el centro del campo y, aunque intentó continuar, finalmente recibió atención médica y dejó el partido. Las primeras evaluaciones determinaron un esguince de tobillo de segundo grado, por lo que su recuperación podría extenderse aproximadamente durante tres semanas. Así, Vucetich perdió una pieza antes de llegar a la media hora y tuvo que modificar una estructura que hasta ese momento le estaba dando buenos resultados. El problema, además, podía complicarse más adelante.
Gorriarán fue expulsado en el cierre del encuentro
La segunda dificultad llegó en los minutos finales con Fernando Gorriarán. El uruguayo recibió una tarjeta amarilla al minuto 65 y posteriormente terminó expulsado al 85', después de una entrada que fue revisada y sancionada tras la intervención del VAR. Su salida dejó a Tigres en inferioridad numérica durante el cierre y obligó al equipo a resistir los últimos minutos. No obstante, la expulsión no explica por sí sola la pérdida de protagonismo, ya que los universitarios habían comenzado a ceder terreno desde mucho antes. Santos ya había encontrado espacios y mayor presencia ofensiva cuando Gorriarán todavía estaba en la cancha, por lo que Vucetich deberá analizar algo más que la tarjeta roja.
Tigres tuvo un gran primer tiempo
De hecho, los números muestran por qué Vucetich consideró que Tigres había tenido un mejor arranque. Durante la primera mitad, los felinos registraron 11 remates, alcanzaron 0.86 goles esperados (xG) y generaron una ocasión clara de gol. También completaron 239 pases, consiguieron un tiro de esquina y tres tiros libres, mientras defensivamente mantuvieron la disciplina con apenas cuatro faltas y cinco entradas. Sin embargo, después del descanso la historia comenzó a cambiar. Santos adelantó líneas, disputó más la posesión y obligó a los universitarios a retroceder cada vez más. El equipo de Vucetich dejó de tener la misma presencia en campo rival y terminó aceptando un escenario que durante el primer tiempo parecía poco probable.
Vucetich deberá rearmar a Tigres
El empate deja ahora un problema adicional para Vucetich: deberá encontrar soluciones rápidamente. Tigres recibirá a Necaxa en el Estadio Universitario y posteriormente tendrá que afrontar un nuevo Clásico Regio contra Monterrey en el Estadio BBVA. La posible ausencia de Loroña, sumada a la suspensión de Gorriarán, obligará al entrenador a mover piezas en una semana exigente. El punto ante Santos puede tener valor, como sostuvo el propio técnico, pero la verdadera prueba estará en recuperar la intensidad y el control que Tigres mostró durante el primer tiempo. Si los felinos vuelven a perder protagonismo después del descanso, los próximos rivales podrían aprovecharlo mucho más.







