México quiere meterse en la conversación para organizar el Mundial 2038, aunque todavía no existe una candidatura oficial anunciada por la FMF. La idea tomó fuerza porque el torneo de 2030 ya fue asignado a España, Portugal y Marruecos, con partidos del centenario en Sudamérica, mientras que el de 2034 será en Arabia Saudita. Bajo esa lógica, Concacaf volvería a aparecer como una zona fuerte para competir por la sede de 2038, según publicó Salvador Iglesias “el 2038 es el bueno” para México, ya que por rotación volvería a tocarle a Concacaf y la FMF tendría 12 años para planear una candidatura
México tendría que presentar más sedes que en 2026
El primer reto no sería solo decir que quiere el Mundial, sino demostrar que tiene suficientes estadios, ciudades sede, movilidad, hoteles, seguridad y operación internacional. FIFA no exige “estados” como tal, sino estadios y ciudades sede, y la referencia actual para un Mundial de 48 selecciones apunta a un mínimo cercano a 14 estadios. Arabia Saudita 2034, por ejemplo, presentó 15 estadios repartidos en cinco ciudades, por lo que México tendría que pensar en al menos cinco zonas muy fuertes, aunque un plan más realista podría repartir sedes en 8 o 10 estados para no cargar todo en las mismas plazas.
¿Cuánto tendría que invertir México para competir por 2038?
Una candidatura mexicana para 2038 podría requerir inversiones superiores a los 1,000 millones de dólares entre estadios, remodelaciones, movilidad, seguridad, fan zones, hospedaje e infraestructura urbana. Esa cifra sería apenas una base inicial, porque el costo subiría si FIFA mantiene el formato de 48 selecciones o si en el futuro avanza una ampliación a 64 equipos. Además, México no partiría desde cero gracias al Estadio Azteca, el Estadio Akron y el Estadio BBVA, pero necesitaría sumar nuevas sedes con estándares mundialistas para no depender solo de las tres plazas usadas en 2026.
Tigres y Cruz Azul pueden cambiar el mapa de estadios
Dos proyectos que podrían ayudar a una futura candidatura son el nuevo estadio de Tigres y el nuevo estadio de Cruz Azul, siempre que realmente se construyan y lleguen con condiciones FIFA. El inmueble felino fue anunciado con capacidad para 65 mil aficionados y una inversión de 320 millones de dólares, mientras que el proyecto cementero ha sido estimado entre 300 y 350 millones de dólares para una casa propia con capacidad cercana a 50 mil personas. Solo entre ambos planes se hablaría de más de 670 millones de dólares, una cantidad enorme, pero todavía insuficiente para todo lo que implica organizar un Mundial completo.







