Marcus Rashford puso sobre la mesa la incomodidad de Inglaterra antes de enfrentar a México, al reconocer que jugar en el Estadio Azteca no es el escenario ideal por la altura y el ambiente. Aun así, el inglés intentó bajar la tensión con una frase clara: “Obviamente no es lo ideal, pero en realidad no importa”, dejando ver que los ingleses no quieren usar las condiciones como excusa.
Rashford acepta el problema, pero no se esconde
La postura de Rashford fue directa: Inglaterra sabe que la Ciudad de México representa un reto físico, pero no quiere entrar al partido sintiéndose víctima. El mensaje del atacante fue de confianza, como si buscara demostrar que el equipo está preparado para competir aunque el entorno favorezca al Tri.
La altura del Azteca ya preocupa en Inglaterra
La preocupación no aparece de la nada: el Azteca está a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, una condición que puede afectar oxígeno, ritmo y recuperación. Incluso Thomas Tuchel ya había señalado que la altura es una desventaja importante para Inglaterra, y por eso cada declaración previa pesa más.
México puede convertir el entorno en ventaja
La consecuencia es que México llega con un factor emocional y físico que puede marcar el partido. Inglaterra intenta mostrarse tranquila, pero si el Tri impone intensidad, presión y apoyo de la afición, el Azteca puede sentirse todavía más pesado. El dato fuerte es que Rashford quiso minimizar el problema, pero al mencionarlo dejó claro que la altura ya está instalada en la cabeza inglesa.







