El Mundial de 2026 vuelve a estar en el punto de mira. Tras la polémica por el cambio de horario del partido México vs. Inglaterra que nunca terminó por darse, un nuevo informe procedente de Europa afirma que ocho jugadores de la Selección Tunecina dieron positivo por clenbuterol tras su estancia en Monterrey. Aunque no hay confirmación oficial de la FIFA ni de la Federación Tunecina de Fútbol, la noticia ha generado preocupación a pocos días de los octavos de final. Todo esto en medio de las críticas que han empezado a llegar hacia México por la fragilidad de seguridad, tanto en lo que sucedió en el hotel de Ecuador como con el deceso de tres aficionados en los festejos.
Posible doping positivo en México, según medios ingleses
Según el Daily Mail, ocho jugadores de la Selección Tunecina dieron positivo por clenbuterol en los controles antidopaje realizados durante el Mundial. El periódico británico sostiene que la causa probable del caso está relacionada con el consumo de carne durante la concentración del equipo en Monterrey, una hipótesis que recuerda a un caso que generó controversia en el deporte mexicano hace años. Cabe señalar que varios jugadores mexicanos han tenido que padecer bajo este problema debido a que dicha carne consumida posee una sustancia prohibida por FIFA.
El caso de Guillermo Ochoa y su frustrada salida a Europa
En 2011, Guillermo Ochoa, al igual que otros jugadores de la selección nacional, dio positivo por clenbuterol antes de la Copa Oro. Las autoridades deportivas determinaron posteriormente que la fuente de la infección fue el consumo de carne contaminada, y los jugadores fueron exonerados de toda culpa. Sin embargo, el incidente tuvo graves consecuencias para el portero, ya que coincidió con un momento en que consideraba un traspaso al fútbol europeo, un traspaso que finalmente no se concretó en medio de la controversia e incertidumbre que rodearon el asunto.
¿Qué acciones tomará la FIFA?
Mientras los organizadores del Mundial guardan silencio, un nuevo informe aumenta la presión sobre el torneo, que ya ha sido criticado por los cambios de calendario relacionados con el clima. Si la investigación confirma que la contaminación alimentaria fue la fuente de la infección, la FIFA deberá aclarar qué procedimientos se siguieron durante las concentraciones de los equipos y cómo evitará que se repita una situación similar durante la fase decisiva del torneo. Resolver este asunto podría convertirse en uno de los temas extradeportivos más polémicos durante el resto del Mundial.







