La FIFA decidió posponer el partido México vs. Inglaterra, originalmente programado para las 6:00 p. m. en el Estadio Azteca, argumentando que esto era para evitar las tormentas que ya habían afectado el partido de El Tri contra Ecuador. Sin embargo, también hubo consideraciones económicas detrás de la decisión, ya que el nuevo horario convertiría el partido en uno de los más rentables de todo el Mundial 2026 para las cadenas de televisión, los patrocinadores y los socios comerciales del torneo. La FIFA podría estar beneficiada en cerca de 180 millones de dólares.
El beneficio comercial del cambio de horario
Si bien la explicación oficial apunta al clima, jugar el partido México vs. Inglaterra alrededor de la 1:00 p. m. también beneficia a la audiencia internacional. Este horario coincide con las 8:00 p. m. en Inglaterra y las 9:00 p. m. en la mayoría de los países europeos, la hora de máxima audiencia televisiva. Para la FIFA, programar un partido de este calibre en este horario aumenta el valor de los derechos audiovisuales y fortalece el atractivo comercial de la Copa Mundial, a la vez que reduce el riesgo de más retrasos por lluvia.
Los millones que conseguiría la FIFA
El partido México vs. Inglaterra tiene un valor comercial estimado de entre 120 y 180 millones de dólares, incluyendo derechos de transmisión, patrocinadores, hospitalidad, entradas y activos digitales. Solo la publicidad televisiva podría generar entre 80 y 125 millones de dólares a nivel mundial, siendo los principales mercados Estados Unidos, México y el Reino Unido. Si bien la FIFA no recibe directamente estos ingresos publicitarios, estos aumentan el valor de futuras negociaciones de derechos para torneos.
Reino Unido también se vería beneficiado con el cambio de horario
Los beneficios económicos también se extenderán al Reino Unido. Un partido en horario estelar podría ser transmitido por entre 22.000 y 28.000 bares, generando ingresos de 130 millones de libras esterlinas (aproximadamente 175 millones de dólares) ese día. Si se tienen en cuenta restaurantes, transporte, supermercados, plataformas de reparto y casas de apuestas, el impacto económico podría oscilar entre 250 y 400 millones de dólares. Además, cambiar la hora de inicio del partido México-Inglaterra obligaría a aplazar los octavos de final, lo que significa que el partido de Brasil contra Noruega, programado para las 14:00, también tendría que posponerse para mantener el orden establecido por los organizadores del Mundial.







