Inglaterra quería mover el horario del partido ante México, pero el Tri logró mantener el duelo en su programación original gracias a la resistencia deportiva de Javier Aguirre y al respaldo logístico que ofrecieron las autoridades mexicanas para garantizar la seguridad. De acuerdo con el periodista Rodolfo Landeros, la patada inicial se mantiene a las 18:00 horas, tiempo del centro de México, en el Estadio Azteca, una decisión que le devuelve al Tri el control de su preparación antes de una noche clave.
México sostuvo su postura ante la presión del cambio
La molestia mexicana venía de que mover el juego al mediodía alteraba toda la planeación del equipo: comidas, descanso, activación, charla técnica y tiempos de traslado. Javier Aguirre ya había dejado claro que el cambio no le gustaba porque golpeaba directamente la rutina diseñada para enfrentar a Inglaterra. Por eso, México no solo defendió su postura deportiva, también puso sobre la mesa garantías de seguridad para que no hubiera excusa de modificar el horario.
El operativo de seguridad que ayudó a mantener el partido
El punto clave habría sido el respaldo del Gobierno con un operativo amplio para cubrir el partido y los festejos en la capital. En la versión difundida, México ofreció más de 100 mil efectivos para sostener la seguridad general, mientras que reportes públicos también detallaron medidas como filtros de acceso, control en el Ángel de la Independencia, pantallas gigantes, monitoreo del C5, ambulancias, Protección Civil y refuerzo policial. Es decir, el mensaje fue claro: si el argumento era la seguridad, México estaba listo para responder.
El horario original puede ser una ventaja para el Tri
La consecuencia es enorme, porque mantener el partido a las 18:00 horas protege la preparación mexicana y evita que Inglaterra gane terreno fuera de la cancha. Para el Tri, no es lo mismo jugar con el plan intacto que improvisar por una decisión de último momento; para Inglaterra, tampoco será sencillo adaptarse al Azteca, a la altura y a un ambiente que estará completamente cargado. El dato fuerte es que México no solo defendió un horario, defendió una ventaja emocional, logística y deportiva antes de enfrentar a una potencia mundial.







