Gianni Infantino reconoció que vivió con mucha tensión el triunfo agónico de Argentina ante Egipto, después de un partido que parecía perdido para la Albiceleste y terminó 3-2 en los minutos finales. El presidente de FIFA envió “un abrazo a toda la Argentina”, felicitó al equipo y aseguró que, como neutral, estaba apoyando a los dos seleccionados, pero que tenía el corazón “a mil” por la forma en que se definió el encuentro. Sus palabras aparecieron justo después de una remontada dramática y por eso volvieron a encender la conversación alrededor del campeón vigente.
Infantino habló tras una remontada de alto impacto
La reacción de Infantino llegó después de una noche muy fuerte para Argentina, que perdía 2-0 ante Egipto y estaba cerca de quedar eliminada en octavos de final del Mundial 2026. El equipo africano había golpeado con Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko, mientras la Albiceleste sufría incluso con un penal fallado por Lionel Messi. Sin embargo, el cierre cambió todo con goles de Cristian Romero, Messi y Enzo Fernández, una secuencia que convirtió el partido en una de las remontadas más comentadas del torneo.
¿Por qué sus palabras generaron debate?
El debate nació porque Infantino es el presidente de FIFA y cualquier comentario suyo sobre una selección suele leerse con más peso que una simple reacción de aficionado. Aunque el dirigente aseguró que veía el partido como neutral y que apoyaba a los dos equipos, su felicitación directa a Argentina y la frase sobre el sufrimiento del cierre fueron interpretadas por algunos seguidores como una muestra de cercanía con la Albiceleste. La polémica creció todavía más porque el partido terminó rodeado de reclamos egipcios por decisiones arbitrales y por acciones discutidas en la recta final.
Argentina avanzó, pero Egipto dejó reclamos en el arbitraje
La consecuencia deportiva fue clara, Argentina avanzó a cuartos de final y mantuvo vivo el sueño de defender la Copa del Mundo, mientras Egipto quedó eliminado después de estar a minutos de dar uno de los golpes del torneo. El equipo africano protestó dos posibles penales no sancionados y también hubo molestia por la forma en que llegó el gol decisivo de Enzo Fernández en tiempo agregado.







