México, Canadá y Estados Unidos quedaron eliminados del Mundial 2026 antes de los cuartos de final, y eso abrió una versión polémica sobre el papel de FIFA en el cierre del torneo. La idea que empezó a circular es que, una vez asegurado el negocio de las fases finales, el organismo ya no tendría la misma presión comercial por mantener con vida a los anfitriones. No hay una prueba oficial de que FIFA haya “hecho a un lado” a los locales, pero sí es un hecho que el torneo siguió con sus sedes llenas, sus paquetes de hospitalidad y la etapa más cara ya encaminada.
Los tres anfitriones quedaron fuera en octavos
La caída de los locales fue directa y dejó al Mundial sin sus tres países sede antes de la ronda de cuartos. Canadá perdió 3-0 ante Marruecos, México cayó 3-2 contra Inglaterra en el Estadio Azteca y Estados Unidos fue eliminado 4-1 por Bélgica. La salida de los tres golpeó el lado emocional del torneo, porque eran selecciones que arrastraban público local, ambiente y consumo en sus propias sedes. Aun así, el calendario siguió con selecciones europeas, africanas y sudamericanas sosteniendo el atractivo deportivo.
¿Por qué se habla de boletos y negocio de FIFA?
La teoría creció porque las fases finales del Mundial suelen concentrar los boletos más caros, mayor hospitalidad y más demanda internacional. FIFA informó desde abril que había liberado boletos para los 104 partidos en su fase de ventas de último minuto y que seguiría soltando inventario hasta el final del torneo, por lo que la venta de entradas ya venía avanzada antes de que los anfitriones quedaran fuera. Además, el organismo proyectó ingresos cercanos a los 13 mil millones de dólares en el ciclo 2023-2026, una cifra que muestra el tamaño económico de esta Copa del Mundo. Por eso la discusión no nace solo del resultado deportivo, sino del peso comercial que tiene cada ronda.
La versión no cambia lo que pasó en la cancha
La lectura de que FIFA ya no necesitaba a los anfitriones debe manejarse como una versión no oficial, porque no existe un documento público que pruebe una decisión contra México, Canadá o Estados Unidos. En los tres casos, los equipos quedaron eliminados dentro del campo de juego. Se plantea que México podría volver a buscar una sede mundialista por la rotación hacia Concacaf, idea que ya mira más al futuro que a la polémica actual.







