Inglaterra sorprendió a México con dos anotaciones en el primer tiempo y Jorge Sánchez fue el jugador que se llevó los reclamos de Javier Aguirre por las desatenciones en la banda derecha. El Tri quedó muy abierto en esa zona, Jude Bellingham aprovechó los espacios para castigar y aunque Julián Quiñones marcó el descuento antes del descanso, el enojo del Vasco dejó claro dónde estaba el problema.

Jorge Sánchez quedó expuesto por la banda derecha

La molestia de Aguirre llegó porque Inglaterra atacó con mucha claridad el costado de Jorge Sánchez, una zona que México no logró cerrar a tiempo en los momentos clave. En la primera anotación, el lateral quedó mal parado y el equipo inglés encontró camino para romper la línea defensiva. No fue solo un error aislado, fue una señal de alarma que volvió a repetirse muy pronto.

¿Por qué Bellingham encontró tantos espacios?

La explicación está en que México perdió orden entre la presión alta, el retroceso del mediocampo y la cobertura del lateral derecho. En el segundo golpe inglés también apareció una pérdida de Gilberto Mora, pero el problema creció porque Sánchez no entró bien al relevo ni cerró el espacio con rapidez. Ahí Bellingham mostró su jerarquía, atacó la zona libre y castigó a un Tri que venía acostumbrado a no recibir goles.

Quiñones devolvió vida, pero Aguirre necesita ajustar rápido

El descuento de Julián Quiñones antes del descanso evitó que el golpe fuera definitivo y metió otra vez a México en el partido. La consecuencia es que Aguirre debe decidir si protege más a Sánchez, si baja una ayuda por esa banda o si modifica la presión para que Inglaterra no vuelva a correr con ventaja. México ya recibió en un tiempo lo que no había sufrido en todo el Mundial.