Argentina terminó jugando con uno más después de la expulsión de Breel Embolo, aunque la decisión estuvo bien aplicada. El delantero suizo recibió una segunda amarilla por simular una falta ante Leandro Paredes y tuvo que salir del partido. La jugada frenó a Suiza justo cuando empezaba a crecer, pero el reglamento es claro al momento de fingir una falta, esta se castiga con amonestación.

La jugada que cambió el partido

Al principio, el árbitro pensó que Paredes había cometido la falta y lo amonestó. Sin embargo, el VAR revisó la acción y detectó que Embolo comenzó a caer antes del contacto. La tarjeta del argentino fue retirada y el suizo recibió amarilla por simular. Como ya estaba amonestado, terminó expulsado y dejó a su selección con diez jugadores.

¿Por qué el VAR pudo intervenir?

El VAR pudo participar porque el protocolo fue ampliado para el Mundial 2026. Desde esta competencia se pueden revisar tarjetas rojas provocadas por una segunda amarilla claramente incorrecta y casos en los que el árbitro sanciona al equipo o al jugador equivocado. Esto no significa que todas las tarjetas amarillas sean revisables. En esta jugada se corrigió una amonestación mostrada a Paredes y se castigó la simulación de Embolo, conducta que la Regla 12 de la IFAB sanciona con amarilla.

El Mundial 2026 ya tiene más expulsiones que los dos anteriores

La roja de Breel Embolo se suma a un Mundial marcado por decisiones disciplinarias más estrictas. Antes de este encuentro ya se habían registrado 13 expulsiones, cifra que supera las cuatro de Qatar 2022 y las cuatro de Rusia 2018. El récord sigue perteneciendo a Alemania 2006, con 28 tarjetas rojas, pero el aumento en esta edición muestra el peso que están teniendo el VAR y las nuevas reglas.