Jordan Carrillo podría volver a Pumas en enero de 2027 si el club universitario cambia a Esteban Solari y apuesta por André Jardine. El escenario más viable sería un préstamo de seis meses, con una tarifa de entre 500 mil y 1.5 millones de dólares, unos 9 a 27 millones de pesos, y con opción de compra. Chivas lo adquirió en junio de 2026 con contrato hasta junio de 2030, así que Pumas tendría que negociar con el Guadalajara las condiciones de la cesión. Y todo empezaría con lo que pase en el banquillo universitario.

Solari llegó en junio de 2026 y, según Transfermarkt, tiene contrato hasta el 30 de junio de 2028, por lo que despedirlo antes obligaría a negociar una rescisión. Jardine dejó el América en junio por acuerdo mutuo, así que Pumas no tendría que pagar cláusula de salida por él. Si llega, el brasileño buscaría un extremo con desequilibrio y un mediapunta creativo, un perfil que encaja con Carrillo. La pregunta es si la directiva se atreverá a mover el banquillo.

Cuánto costaría Jardine en Pumas

Con Jardine, la principal inversión sería su salario y el de su cuerpo técnico. Salary Sport estimó que ganaba alrededor de 31.46 millones de pesos al año en el América, unos 2.62 millones mensuales, antes de bonos. Esa cifra sirve como referencia para dimensionar el contrato que podría pedir en Ciudad Universitaria. Y a ese gasto se sumaría una posible indemnización a Solari.

Si Pumas pactara una compensación equivalente a entre seis y doce meses del salario de Solari, el desembolso dependería de lo que gane y de las cláusulas de su contrato. La directiva tendría que equilibrar el costo del nuevo cuerpo técnico con el presupuesto para reforzar al equipo, y ahí es donde un préstamo de Carrillo sería una solución mucho más barata que una compra.

Carrillo y su regreso a Pumas

Carrillo tuvo su etapa más productiva en Liga MX con Pumas en el Clausura 2026, con seis goles, antes de pasar a Chivas. En el Apertura 2026 suma siete apariciones y 362 minutos en Liga MX, sin goles ni asistencias, según FBref, y esa diferencia alimenta la posibilidad de que busque minutos en otro lado. Su salario se calcula en unos 3 millones de pesos al año, cerca de 250 mil al mes, así que Pumas podría asumir una parte o todo durante el préstamo. Pero la compra definitiva sería mucho más complicada.

En mayo de 2026 se reportó una valoración de unos 8 millones de euros, alrededor de 168 millones de pesos, que Chivas podría usar como punto de partida si no acepta un préstamo. Enero de 2027 sería la ventana lógica para explorar el regreso, siempre que Carrillo siga sin consolidarse con Milito. La operación depende de tres decisiones: si Pumas mantiene o despide a Solari, si Jardine acepta el proyecto y si Chivas deja salir a su refuerzo.