André Jardine podría regresar a México para dirigir a Tigres con un salario estimado de entre 2 y 2.5 millones de dólares por temporada, equivalente a unos 34.5 a 43 millones de pesos mexicanos anuales, una cantidad superior a los 1.7 millones de dólares por año que distintos reportes colocaron como su sueldo en América. La diferencia estaría relacionada con el nuevo valor del entrenador después de su exitoso ciclo en Coapa y con el hecho de que actualmente trabaja en el futbol de Emiratos Árabes Unidos. No existe una propuesta oficial por esas cantidades, por lo que la cifra es una estimación tomando como referencia su último salario conocido y las condiciones que podría exigir para regresar a la Liga MX.
Jardine tendría argumentos para negociar un contrato importante después de convertirse en uno de los entrenadores más exitosos del América. Durante su etapa con las Águilas consiguió seis títulos, entre ellos los Apertura 2023, Clausura 2024 y Apertura 2024, además del Campeón de Campeones, Supercopa MX y Campeones Cup. Su ciclo terminó con más de 150 partidos dirigidos y tres campeonatos de Liga MX consecutivos. Por eso, si Tigres vuelve a tocar su puerta, podría plantearle un acuerdo de dos años con opción a una tercera temporada, además de bonos por campeonatos, clasificación internacional y otros objetivos deportivos.
Jardine podría llegar para el Clausura 2027
El escenario que tomaría más fuerza sería una llegada para el Clausura 2027, aunque dependería de la situación contractual del brasileño y de las decisiones que tome la directiva felina. En agosto de 2026 ya surgieron reportes sobre un acercamiento entre Tigres y Jardine, pero finalmente el entrenador decidió continuar su carrera en Medio Oriente. Si los regiomontanos vuelven a buscarlo, tendrían que competir con las condiciones económicas que actualmente puede conseguir en el extranjero y convencerlo con un proyecto deportivo de largo plazo.
La posible contratación también coincidiría con una etapa de cambios importantes en Tigres. Cemex analiza vender 40% de su participación en el club, operación en la que ha aparecido el fondo Apollo Global Management como posible interesado. Si finalmente se concreta y obtiene las autorizaciones correspondientes, podría modificar la estructura financiera de la institución y generar un nuevo escenario para las inversiones en el plantel. Para Jardine, un proyecto con mayor respaldo económico podría ser uno de los argumentos utilizados para convencerlo de regresar a México.
Reebok, el nuevo estadio y el futuro de Gignac
A los cambios financieros se suma el posible movimiento en la indumentaria: Adidas podría dejar de vestir a Tigres en 2027 después de casi dos décadas, mientras que Reebok aparece como una de las marcas que podría ocupar ese lugar, aunque todavía no existe confirmación oficial. También continúa el proyecto para construir un nuevo estadio bajo un esquema que la directiva pretende que sea autofinanciable. En paralelo, el club analiza el futuro de André-Pierre Gignac, quien podría mantenerse vinculado a la institución después de su etapa como futbolista y eventualmente ocupar una función dentro de la estructura.
Con todos estos elementos, una eventual llegada de Jardine podría formar parte de una renovación mucho más amplia en Tigres. La estimación sería un sueldo de 2 a 2.5 millones de dólares anuales, superior al que tenía en América, con un contrato inicial de dos temporadas y bonos por objetivos. Si el club decide apostar nuevamente por el brasileño, su regreso podría darse para el Clausura 2027 y coincidir con cambios en la estructura accionaria, el patrocinador deportivo y el proyecto del estadio. Por ahora, su contratación y las cifras económicas son escenarios proyectados, no un acuerdo confirmado.








