Chivas podría tener que buscar una solución para dos de sus refuerzos más importantes del Apertura 2026: Jordan Carrillo y Kevin Castañeda. Los dos llegaron con expectativas altas, pero sus números bajo el mando de Gabriel Milito están lejos del protagonismo que se esperaba. Carrillo acumula 279 minutos en siete partidos de Liga MX, con tres titularidades, mientras Castañeda suma apenas 187 minutos en siete encuentros y tampoco registra goles ni asistencias. FotMob coloca a ambos muy por debajo de futbolistas como Luis Romo, que lleva 900 minutos, Rubén González, con 735, u Omar Govea, con 687. La situación incluso llegó al punto de que Milito dejó fuera a los dos de la convocatoria para el partido contra Pumas del 14 de septiembre.
El contraste es todavía mayor cuando se revisan sus antecedentes inmediatos. Carrillo fue titular habitual de Pumas durante el Clausura 2026, torneo en el que disputó 22 partidos, arrancó 20 veces y acumuló 1,502 minutos, seis goles y tres asistencias. Después de ese rendimiento regresó a Santos y terminó llegando a Chivas, pero ahora su participación se redujo drásticamente. Castañeda también llegó con números importantes: con Xolos registró 11 goles en 39 partidos de Liga MX durante 2025-26, después de marcar cinco en 33 encuentros la campaña anterior. Por eso, el escenario que empieza a tomar fuerza es que Chivas pueda utilizar el mercado de invierno para encontrarles una salida temporal: Carrillo rumbo a Pumas mediante préstamo y Castañeda hacia América también a préstamo, aunque ninguna de las dos operaciones está confirmada.
Jordan Carrillo podría volver a Pumas seis meses después
El caso de Carrillo es el que tiene un antecedente deportivo más claro. El futbolista de 24 años ya conoce perfectamente a Pumas y viene de disputar un semestre importante con el conjunto universitario. Sus 1,502 minutos, seis goles y tres asistencias del Clausura 2026 muestran una producción muy superior a la que registra actualmente con Chivas. Incluso en ese torneo apareció entre los jugadores de Pumas con mayor cantidad de minutos, con 1,501 según el ranking de AS. Su llegada al Guadalajara cambió completamente el escenario: en el Apertura lleva 279 minutos y todavía no participa directamente en un gol. Una cesión a Pumas durante el Clausura 2027, que comenzaría en enero, podría permitirle recuperar continuidad y volver al nivel que mostró antes de cambiar de club.
Para Chivas, un préstamo tendría además una ventaja: Carrillo no saldría definitivamente de la institución, por lo que podría regresar después de seis meses con más minutos y experiencia competitiva. El movimiento tendría que negociarse durante la ventana de diciembre de 2026-enero de 2027 y, si se concreta, el jugador podría incorporarse a la pretemporada de Pumas antes del arranque del Clausura. No existe actualmente una oferta oficial reportada, pero el antecedente hace que la operación sea una posibilidad lógica de mercado: Pumas ya conoce su rendimiento, Carrillo conoce el sistema y el futbolista necesita recuperar el volumen de juego que tuvo cuando disputó más de 1,500 minutos en el semestre anterior.
América podría darle otra oportunidad a Castañeda
Kevin Castañeda presenta un escenario diferente porque su producción ofensiva reciente con Xolos fue considerable. El mediocampista ofensivo disputó 39 partidos de Liga MX en la temporada 2025-26 y marcó 11 goles, además de acumular otros siete tantos en 17 partidos de Liga MX con Tijuana durante el Apertura 2026 antes de su llegada a Chivas. Sin embargo, con el Rebaño apenas registra 187 minutos en siete partidos, sin goles, asistencias y con una participación mucho menor de la que tenía en Tijuana. AS registra además cinco remates, dos de ellos a puerta, y 146 pases completados en sus primeros registros estadísticos con Guadalajara. El contraste explica por qué una cesión podría ser una alternativa para recuperar al futbolista que Chivas contrató como uno de sus principales refuerzos ofensivos.
El posible destino sería América, en un movimiento que tendría que plantearse para el mercado de invierno y que permitiría a Castañeda incorporarse a la pretemporada azulcrema del Clausura 2027 si las instituciones alcanzan un acuerdo. No hay una transferencia confirmada ni una negociación formal anunciada, por lo que el escenario debe manejarse como especulación de mercado. Para Chivas, la decisión dependerá de si Milito encuentra espacio para ambos durante el cierre del Apertura; para los jugadores, los próximos partidos serán determinantes. Si la situación no cambia, enero de 2027 podría convertirse en el punto de salida temporal de Carrillo y Castañeda, uno con un posible regreso a Pumas y el otro con América como alternativa para relanzar una carrera que en Tijuana venía con números mucho más productivos.







