El futuro de Gabriel Fernández comienza a tomar fuerza dentro de la planeación de Cruz Azul, que ya tendría tres alternativas para ocupar su lugar en caso de concretarse su salida. La directiva cementera tendría como principal candidato al ecuatoriano Michael Estrada, quien atraviesa un gran momento goleador con Liga Deportiva Universitaria de Quito. Además, Robert Morales y Miguel Borja aparecen como opciones con características diferentes. La Máquina deberá definir primero el futuro de Fernández y después elegir al delantero que mejor se adapte a sus necesidades deportivas y económicas.
Michael Estrada es la principal opción para Cruz Azul
El ex Toluca, Michael Estrada encabeza las alternativas de Cruz Azul después de recuperar la titularidad con Liga Deportiva Universitaria de Quito. El delantero ecuatoriano había quedado relegado durante el primer semestre de 2026 debido a diferencias públicas con el entonces técnico Tiago Nunes. Sin embargo, tras el cambio en el banquillo y la llegada de Gustavo Álvarez, Estrada volvió a sumar minutos importantes y respondió con goles decisivos. Su recuperación goleadora lo coloca nuevamente en el radar cementero y, además, su precio rondaría los 700 mil dólares, una cifra que lo convertiría en una alternativa accesible para La Máquina, pero primero la directiva debería recibir el dinero por uno de sus referentes ofensivos.
Cruz Azul buscaría recuperar parte de su inversión
La eventual salida de Gabriel Fernández también tendría importancia económica para Cruz Azul. La institución cementera invirtió aproximadamente 10 millones de dólares en 2024 para activar la cláusula de rescisión del delantero, por lo que ahora buscaría recuperar una parte importante de ese desembolso mediante una venta definitiva. Aunque su valor de mercado actual ronda los 1.5 millones de euros, de acuerdo con Transfermarkt, esa cifra no necesariamente representa el precio de su carta. La directiva tendría que negociar considerando su contrato vigente, mientras una transferencia podría generar recursos para financiar la llegada de su eventual reemplazo.
Robert Morales aparece como alternativa de Cruz Azul
Entre las opciones que maneja Cruz Azul también se encuentra Robert Morales, delantero paraguayo que representa una posibilidad más accesible dentro del mercado mexicano. El atacante tendría un costo aproximado de 3 millones de dólares en una eventual negociación con Toluca, una cantidad que permitiría a La Máquina competir por su incorporación sin realizar una inversión tan elevada. Morales también aparece como una alternativa atractiva porque ya conoce la dinámica de la Liga MX y podría incorporarse con facilidad a la competencia interna. Su situación dependerá de las condiciones que establezca Toluca y de otros clubes interesados.
Cruz Azul apunta al mercado de jugadores libres
El tercer nombre es Miguel Borja, quien representa una alternativa diferente por su experiencia y jerarquía internacional. El delantero colombiano podría convertirse en una opción de bajo costo si llega como agente libre, aunque también existirían escenarios en los que su incorporación implique una cifra cercana a los 2 millones de dólares. El principal esfuerzo estaría en su salario, que podría ubicarse entre 2 y 2.5 millones de dólares anuales. Por ello, aunque Borja podría aportar experiencia y capacidad goleadora, su llegada dependería de que Cruz Azul encuentre la fórmula económica adecuada.
Cruz Azul tendría que liberar una plaza para su nuevo delantero
La posible salida de Gabriel Fernández no solamente estaría relacionada con una decisión deportiva, sino también con la necesidad de Cruz Azul de reorganizar sus plazas de futbolistas extranjeros. La directiva cementera analiza movimientos para liberar espacios y permitir el registro de nuevos refuerzos durante el Apertura 2026. En ese escenario, la salida del delantero uruguayo podría abrir la puerta a una nueva incorporación ofensiva. Estrada, Morales y Borja aparecen como las tres alternativas, pero la elección final dependerá de cuánto dinero consiga recuperar La Máquina y de qué tan viable resulte cada operación.







