Atlante acumula seis partidos consecutivos sin ganar después del empate 1-1 ante Puebla del pasado 18 de septiembre, una racha que dejó al equipo con apenas ocho puntos de 27 posibles y en la parte baja de la clasificación. Mientras los Potros atraviesan este momento deportivo, Miguel Herrera también ha ganado protagonismo fuera de la cancha por su participación en una campaña de La Casa de Toño, donde utiliza referencias futbolísticas para promocionar el pozole, las flautas y los limones. La situación provocó críticas de aficionados, entre ellas una que cuestionó que el entrenador aparezca haciendo comerciales mientras el equipo no consigue resultados.

La campaña no es un hecho aislado. A principios de septiembre, La Casa de Toño ya había publicado un video de 20 segundos con Herrera entrando a uno de sus restaurantes con un folder amarillo identificado como “Top Secret”, acompañado de referencias directas al Atlante mediante los hashtags #Azulgrana y #PotrosToñolovers. Posteriormente apareció el contenido en el que el técnico compara el funcionamiento de un equipo con los alimentos del restaurante. Sin embargo, que Herrera participe en publicidad no demuestra que esa actividad sea responsable del mal momento deportivo de Atlante; la crítica corresponde a la percepción de los aficionados y debe separarse de las causas futbolísticas que ha señalado el propio entrenador.

El salario de Herrera explica el peso de su contratación

El regreso de Miguel Herrera al máximo circuito también representó una inversión importante para Atlante. El club no ha hecho público el salario del entrenador, pero reportes publicados en agosto estimaron que podría recibir alrededor de 1.5 millones de dólares por temporada, equivalentes a unos 25.8 millones de pesos mexicanos al año, es decir, aproximadamente 2.15 millones de pesos mensuales. La propia información aclara que se trata de una estimación porque la directiva no reveló oficialmente las condiciones económicas del contrato.

En cuanto a sus ingresos por publicidad, tampoco existe una cifra pública que permita saber cuánto cobró específicamente por la campaña de La Casa de Toño. Por eso, cualquier cantidad debe manejarse como una aproximación de mercado y no como un dato confirmado. Para una campaña con presencia digital, producción audiovisual y utilización de la imagen de un entrenador reconocido, un rango hipotético podría ubicarse entre 500 mil y 1.5 millones de pesos, dependiendo de los derechos y la duración del acuerdo. La diferencia importante es que el salario de Atlante corresponde a una relación laboral conocida, mientras que el supuesto pago publicitario no ha sido publicado.

Atlante necesita resultados y Herrera ya explicó la mala racha

El problema deportivo está claramente reflejado en los números. La última victoria de Atlante fue el 3-2 sobre Cruz Azul del 1 de agosto, y desde entonces llegaron cuatro empates y dos derrotas. Frente a Puebla, los Potros se adelantaron con Walter Portales, pero Mathías Tomás consiguió el empate en el segundo tiempo. Después del encuentro, Herrera defendió el trabajo de sus futbolistas y resumió su explicación con una frase: “Somos el rival de los golazos en contra”, además de reconocer que hubo una combinación de mala suerte y errores.

Ahora el equipo tendrá que concentrarse en su siguiente compromiso, porque Monterrey será su rival el viernes 25 de septiembre. El encuentro marcará la Jornada 10 para los Potros, que llegan con una sola victoria en nueve partidos y ocho goles anotados frente a 13 recibidos. El contraste entre la exposición de Herrera fuera de la cancha y los resultados de Atlante explica por qué sus comerciales comenzaron a convertirse en tema de conversación entre los aficionados, aunque los números deportivos son los que realmente reflejan el momento del equipo.