Guillermo Almada volvió a dejar una muestra de la exigencia que pretende imponer en el América y esta vez el protagonista fue Luis Malagón. Al minuto 24 del amistoso frente a Cruz Azul, durante la pausa de hidratación, el entrenador uruguayo se acercó a la zona del intercambio y quedó cerca del guardameta. En los instantes finales de esa pausa se pudo observar cómo Almada intercambió palabras con Malagón y realizó reclamos hacia el arquero, una escena que llamó la atención porque ocurrió en un partido de preparación y mientras el mexicano apenas retomaba actividad con el primer equipo después de su prolongada recuperación. El duelo, además, servía al técnico para mantener el ritmo competitivo durante la pausa de la Liga MX.

La situación con Malagón llega en un momento en el que Almada está utilizando estos encuentros para ajustar detalles, probar jugadores y exigir que su idea de juego sea ejecutada incluso en circunstancias diferentes a un partido oficial. El América llegó al amistoso con varios movimientos en su plantilla y con refuerzos como Santiago Bueno y Santiago Ramos Mingo sumando sus primeros minutos, mientras Miguel Borja continúa buscando asentarse en el ataque. Para Malagón, además, el partido tenía una importancia especial porque representaba su regreso al primer equipo después de haber sufrido la ruptura del tendón de Aquiles en marzo y de haber realizado previamente su proceso de recuperación con la Sub-21.

Almada y un vestuario marcado por la exigencia

El reclamo a Malagón también debe entenderse dentro del contexto que ha rodeado al vestuario americanista durante las últimas semanas. Almada ha mostrado públicamente una postura de máxima exigencia y ya se han registrado diferentes episodios de molestia entre futbolistas y decisiones del cuerpo técnico. En el Clásico Nacional ante Chivas, Alejandro Zendejas y Alan Cervantes reaccionaron con evidente frustración después de ser sustituidos, mientras Henry Martín también mostró su inconformidad al abandonar el terreno de juego. Incluso Malagón se acercó en aquella ocasión a algunos compañeros para intentar tranquilizarlos.

La situación no terminó ahí. También se reportó un intercambio entre Carlos Álvarez y Erick Sánchez después del triunfo contra Necaxa, aunque posteriormente Almada destacó a Sánchez como uno de los mejores jugadores del partido. Además, durante la Leagues Cup se produjo un intercambio visible entre el entrenador y Raphael Veiga. Estos episodios no permiten afirmar que exista una ruptura del vestuario, pero sí muestran que el técnico está manejando un grupo donde varios futbolistas han expresado frustración en diferentes momentos. Almada, por su parte, ha insistido en que el equipo todavía tiene margen de crecimiento y que debe mantener los pies sobre la tierra mientras desarrolla su proyecto.

Malagón vuelve mientras crece la competencia en América

El regreso de Malagón es otro de los puntos que Almada debe administrar. El guardameta llevaba meses sin disputar un partido con el primer equipo después de su lesión y el cuerpo técnico había utilizado a Rodolfo Cota mientras el mexicano recuperaba ritmo. Su aparición frente a Cruz Azul supone un paso dentro de ese proceso, pero también significa que el arquero debe volver a demostrar que está preparado para recuperar definitivamente su lugar. La pausa de hidratación del minuto 24, por tanto, no solo dejó la imagen del reclamo: también mostró al entrenador pendiente de cada detalle durante los primeros minutos del regreso de uno de sus jugadores más importantes.

Mientras tanto, Almada también tiene competencia interna en la zona ofensiva. Henry Martín y Miguel Borja son dos de las principales alternativas para el ataque y sus actuaciones pueden modificar las decisiones del entrenador. Borja llegó al América precisamente para aumentar la competencia y aportar goles, mientras Henry mantiene un peso importante dentro del plantel y viene de marcar un triplete contra Necaxa. En este contexto, el mensaje de Almada parece ser el mismo para todos: nadie tiene asegurado su lugar y cada entrenamiento, partido o minuto puede servir para exigir una respuesta. Por eso, el intercambio con Malagón al minuto 24 adquiere mayor relevancia dentro de un América que todavía busca consolidar su funcionamiento.