Luis Romo se convirtió en una baja que preocupa a Chivas después de que la Selección Mexicana confirmara una lesión muscular en el bíceps femoral izquierdo. El mediocampista abandonó la concentración y regresará a Guadalajara para comenzar su recuperación. Su ausencia llega en un momento clave para Gabriel Milito, pues Romo había jugado 10 partidos del Apertura 2026, todos como titular, con 900 minutos y una asistencia. Ahora su presencia en el Clásico Tapatío del 10 de octubre ante Atlas está en duda. Y el entrenador argentino ya tiene que mirar hacia abajo para encontrar una salida.
Romo no solo aporta experiencia: es habitual en la estructura de Milito y se ha usado incluso en labores defensivas. Chivas tiene 18 puntos, con seis victorias, tres empates y dos derrotas, aunque viene de caer 2-0 frente a Querétaro. Luego del Clásico Tapatío vienen Tigres, Necaxa y Monterrey, así que Milito necesita una solución que dure varias jornadas. Mientras tanto, Gabriel Milito no le tiene confianza a un futbolista y analiza su salida de Chivas, una señal de que el técnico no duda en mover piezas. Y en este calendario, no hay margen para equivocarse.
Carlos Hernández ya suma minutos y experiencia con Tapatío
Carlos Hernández no sería una apuesta improvisada. Nació el 1 de abril de 2007, mide cerca de 1.90 metros, es zurdo y juega como central. En el Apertura 2026 suma seis partidos con Tapatío, 447 minutos, cinco titularidades y una asistencia, cifras casi idénticas a las de FotMob, que registra 440 minutos. Viene de las fuerzas básicas rojiblancas y el propio club ha destacado su juego aéreo y sus duelos individuales. Son cualidades valiosas para alguien de su edad. Y todavía hay más en su historial.
En el Clausura 2026 acumuló 528 minutos con Tapatío, con 46 recuperaciones, 24 de ellas en su propia área y 12 en disputa. Además fue parte de la Sub-20 de México que ganó el Campeonato de Concacaf y tuvo participación ante América, una experiencia que pesa porque ya sabe lo que es enfrentar a un rival de máxima presión. Puede darle a Milito salida zurda y presencia física, aunque su llegada implicaría ajustar el esquema porque no ocupa la misma posición que Romo. Esa adaptación podría ser el verdadero reto. Y no es un detalle menor en un clásico.
Milito tendrá un calendario que exige una solución inmediata
El 10 de octubre Chivas visita a Atlas en el Estadio Jalisco; después recibe a Tigres el 17, enfrenta a Necaxa el 20 y visita a Monterrey el 24 en el Estadio BBVA. Son cuatro partidos exigentes en dos semanas con una pieza habitual fuera de circulación. Todavía falta conocer la evolución médica de Romo, pero Milito debe contemplar varios escenarios. Y el ambiente alrededor del equipo tampoco está tranquilo.
Hernández representa justo el proyecto que Chivas quiere desarrollar: formar en fuerzas básicas, pasar por Tapatío y dar oportunidades cuando haga falta. Con 19 años y 447 minutos en el torneo, aún está lejos del recorrido de Romo, pero ya tiene suficiente para competir. Si Romo no llega, Milito deberá elegir entre un futbolista de mayor experiencia o un juvenil que llamó la atención ante América, justo cuando Chivas sacará su 3ra playera con muchas similitudes a la del América. Una oportunidad en el Jalisco podría ser el paso definitivo para quedarse en el primer equipo. Y en un Clásico Tapatío, una sola noche puede cambiarle la carrera a un joven.







