Denzell García confirmó que sí tuvo ilusión de llegar a Chivas, pero la negociación se complicó porque FC Juárez habría colocado una cláusula de salida superior a los 10 millones de dólares y exigido una cantidad elevada para permitir su transferencia. “La verdad, fue bastante difícil por todo el ruido que se hizo. Sinceramente, sí hubo ilusiones”, reconoció el mediocampista, quien también explicó que mientras permaneciera en Juárez su cabeza estaba puesta en cumplir con el equipo. El interés del Guadalajara no era solamente una posibilidad de mercado, pues el Rebaño buscaba alternativas para fortalecer una zona del campo que necesitaba mayor profundidad.

Chivas tenía motivos deportivos para intentar el fichaje de García. Érick “Oso” González era una de las principales alternativas en el mediocampo, por lo que la incorporación del futbolista de Juárez podía aumentar la competencia y darle al cuerpo técnico otra opción para construir el equipo. La directiva rojiblanca habría buscado diferentes fórmulas para alcanzar un acuerdo, pero la postura de los Bravos elevó considerablemente el costo. Incluso se reportó una propuesta que contemplaba al “Tiba” Sepúlveda más una cantidad de dinero, aunque la oferta no habría sido suficiente para convencer a Juárez. Así, la voluntad del futbolista quedó enfrentada con las condiciones establecidas por su club.

La cláusula millonaria que complicó el fichaje

Las versiones que aparecieron durante la negociación ubicaron la exigencia de FC Juárez en 10 millones de dólares o incluso por encima de esa cifra, convirtiendo a García en una operación de alto costo para Chivas. La diferencia entre lo que buscaba el Guadalajara y lo que pretendían los Bravos terminó siendo determinante. Juárez tenía la posibilidad de defender el valor de su jugador y establecer las condiciones de una eventual transferencia, mientras Chivas debía analizar si realizar semejante inversión era conveniente para reforzar su plantilla. Por eso, aunque el interés existió y el jugador reconoció su ilusión, el acuerdo entre instituciones no llegó a concretarse.

La negociación además se desarrolló bajo una presión mediática particular por tratarse de Chivas. Logan Paul apareció públicamente con la camiseta del Guadalajara, una situación que rápidamente generó conversación entre los aficionados y volvió a colocar al Rebaño en el centro de la atención fuera de las canchas. A esto se suma que, en el último partido de Chivas, parte de la hinchada abandonó el estadio antes de que terminara el encuentro, una imagen que reflejó el ambiente de exigencia que existe alrededor del club.

García sí quería vestir la camiseta rojiblanca

La afición también forma parte de ese escenario de presión. Parte de los seguidores de Chivas abandonó el estadio antes de que terminara uno de sus partidos recientes, una imagen que reflejó el descontento existente alrededor del equipo y que puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de encontrar respuestas deportivas. En ese contexto, sumar alternativas para el mediocampo podía ser importante, pero la negociación por García terminó demostrando que una necesidad dentro de la cancha debe acompañarse de un acuerdo económico viable. El jugador, mientras tanto, evitó alimentar la polémica y mantuvo una postura respetuosa hacia Juárez.

“Estoy en Juárez y mi cabeza siempre estuvo en hacer lo mejor posible las cosas”, explicó García, dejando claro que no pretendía desconcentrarse mientras continuara perteneciendo al conjunto fronterizo. Sin embargo, su reconocimiento de que sí hubo ilusiones de poder fichar con Chivas dejó una conclusión clara sobre su postura personal: el Guadalajara era un destino que le generaba interés. La situación no terminó con el movimiento esperado porque la negociación entre las instituciones no encontró un punto de acuerdo, pero el mediocampista tampoco descartó que en algún momento pueda aparecer nuevamente una oportunidad para cambiar de camiseta.