Santiago Giménez necesita recuperar regularidad, minutos y protagonismo en el futbol europeo. Según un informe de TUDN, especialistas consultados por el medio analizaron si la presión y el exceso de análisis de sus propias acciones podrían estar relacionados con su rendimiento, y mencionaron conceptos como la hipervigilancia cognitiva, asociada a prestar atención excesiva a los posibles errores. Esas observaciones no equivalen a un diagnóstico médico: no hay información pública que confirme que el delantero padezca ansiedad, estrés crónico u otra condición de salud mental. Tampoco está demostrado que algo así afecte su continuidad en el FC Porto. Es una lectura de especialistas, no un parte médico. Y el contraste con su mejor etapa explica por qué el tema genera tanta conversación.
En la temporada 2023-24 con el Feyenoord, Giménez disputó 41 partidos oficiales, marcó 26 goles y dio ocho asistencias; en la Eredivisie anotó 23 goles en 30 encuentros, cifras que lo consolidaron como uno de los delanteros más productivos de Países Bajos. Después pasó por el AC Milan y llegó al Porto buscando recuperar esa capacidad goleadora. Su trayectoria reciente ha sido más irregular, pero los números no permiten concluir que exista un problema psicológico: también influyen las lesiones, la continuidad, los minutos disponibles y la competencia por un puesto. Comparar etapas exige cuidado. Y su regreso al nivel de Feyenoord sigue siendo la gran pregunta.
Giménez y su camino al Porto
En la campaña 2026-27, Giménez comenzó una nueva etapa en el Porto tras salir del Milan mediante un préstamo. Los registros del inicio de temporada le atribuían un gol en dos apariciones ligueras, con su anotación ante el Casa Pia el 12 de septiembre, en un 4-1: entró desde el banquillo y convirtió un penalti. La muestra es demasiado pequeña para evaluar toda su temporada, pero mostró que todavía puede aportar en el área. El reto es convertir esas oportunidades en presencia constante, en un equipo donde Francesco Farioli debe repartir minutos entre varios delanteros. Y su historial reciente aumenta la presión.
En 2024-25 registró 16 goles en 19 partidos con el Feyenoord y seis en 19 con el Milan, según el desglose citado. En 2025-26, sus números con el conjunto italiano bajaron a un gol en 18 apariciones, un cambio que alimentó las dudas sobre su continuidad en Italia y precedió su llegada a Portugal. Comparar temporadas exige considerar diferencias entre ligas, entrenadores y minutos jugados. Su mejor referencia sigue siendo la 2023-24, con 26 goles y ocho asistencias, y no hay garantía de repetirla de inmediato. Y la competencia en Porto no lo pone fácil.
André Silva y Samu compiten
Farioli cuenta con André Silva, que llegó con una preparación previa más completa y ha recibido la confianza del cuerpo técnico, y con Samu Aghehowa, delantero español que volvió a sumar minutos tras recuperarse de una lesión de rodilla. En el partido ante el Marítimo del 10 de octubre, Giménez se quedó en el banquillo, mientras Silva y Samu tuvieron participación. Eso no significa que haya perdido definitivamente su lugar, pero sí que necesita aprovechar las oportunidades que reciba para volver a ser opción habitual desde el inicio. Tampoco hay información pública que vincule su ausencia de ese encuentro con un diagnóstico psicológico. Y el futuro contractual añade otra capa a la historia.
Giménez está cedido al Porto hasta el 30 de junio de 2027, con una opción de compra reportada en 18 millones de euros más variables que podrían llegar a dos millones, ligadas según la prensa a minutos y goles, así que la compra no debe darse por decidida. No existe una fecha médica de regreso pendiente: su próxima participación dependerá de su estado deportivo y de las decisiones de Farioli. El Porto enfrentará al PSV Eindhoven el 20 de octubre, en el Estádio do Dragão, por la Champions League, a las 14:00 horas del centro de México. La transmisión debe consultarse en la programación de los titulares de derechos, y no está confirmado que Giménez sea titular.







