Armando “Hormiga” González protagonizó un momento especial después de la victoria del Olympiacos por 1-0 frente al Olympique de Marsella. El delantero mexicano se acercó a las gradas del Estadio Vélodrome para saludar a un compatriota que esperó la oportunidad de conocerlo y le pidió su camiseta. El atacante accedió a regalarle el jersey que utilizó durante el encuentro, provocando una enorme alegría en el aficionado, quien compartió el momento en redes sociales. La escena se volvió especialmente significativa porque el exjugador de Chivas comienza a construir su historia en el futbol europeo y ya cuenta con seguidores mexicanos que lo acompañan a la distancia.
El gesto llegó en una etapa en la que González busca consolidarse bajo las órdenes de Imanol Alguacil. Aunque el mexicano ya demostró que puede marcar diferencias en competiciones internacionales, todavía no consigue la continuidad que necesita para convertirse en una pieza habitual del once titular. Su participación frente al Marsella volvió a evidenciar esa situación: ingresó desde la banca y dispuso de pocos minutos para intentar ampliar la ventaja. A pesar de ello, tuvo una oportunidad importante en los instantes finales y estuvo cerca de marcar un gol que habría redondeado la noche europea.
Hormiga busca más minutos en Grecia
González llegó al Olympiacos después de destacar con Chivas, donde se convirtió en uno de los delanteros mexicanos más llamativos por su capacidad goleadora. En su primera aparición en la Europa League 2026-2027, el atacante marcó ante el Jagiellonia Białystok el 16 de septiembre, durante la victoria griega por 2-1. Sin embargo, frente al Marsella volvió a comenzar como suplente y entró al minuto 67. Durante su participación buscó aprovechar los espacios y, cerca del final, realizó un recorte dentro del área antes de sacar un disparo de zurda que fue detenido por el guardameta rival. En sus dos apariciones europeas acumula 85 minutos y un gol, de acuerdo con los registros del torneo.
La falta de continuidad también se refleja en el campeonato griego. El 11 de octubre, durante la victoria por 1-0 ante Panathinaikos, González permaneció en el banquillo sin ingresar al terreno de juego. Esa situación contrasta con sus antecedentes goleadores y alimenta el debate sobre el papel que tendrá en la rotación ofensiva del entrenador español. El mexicano necesita aprovechar cada oportunidad para competir por la titularidad frente a otros atacantes, especialmente Roman Yaremchuk. Su anotación en el debut continental le dio argumentos, pero todavía debe traducir ese comienzo prometedor en una presencia más constante dentro del campo.
Sus próximos partidos con Olympiacos
El siguiente compromiso del delantero será este domingo 18 de octubre, cuando Olympiacos visite al Panetolikos por la Superliga de Grecia. El encuentro representa una nueva oportunidad para que González consiga minutos en el torneo local, donde necesita comenzar a sumar goles para ganar terreno en la competencia interna. Después de quedarse sin participación ante Panathinaikos, el mexicano buscará convencer a Alguacil de que puede aportar soluciones ofensivas desde el inicio o como revulsivo. La decisión dependerá del planteamiento del entrenador y de las necesidades del equipo durante el partido.
Su siguiente desafío internacional llegará el jueves 22 de octubre, cuando Olympiacos reciba al Sparta Praga en la tercera jornada de la fase de liga de la Europa League. El conjunto griego llega con dos victorias en el torneo, incluida la obtenida en Francia gracias al gol de Santiago Hezze, y buscará mantener su buen paso. Para Hormiga, el objetivo será transformar sus apariciones en oportunidades más prolongadas y recuperar protagonismo ofensivo. Mientras tanto, el regalo al aficionado mexicano dejó una imagen positiva de su aventura europea: aunque todavía pelea por más minutos, González ya consigue que los seguidores mexicanos se sientan representados por su presencia en el futbol internacional.







