Julián Quiñones habría gastado entre 300 mil y 400 mil pesos mexicanos durante sus vacaciones en Egipto junto a su pareja, tomando en cuenta los vuelos internacionales, hospedaje, alimentación, transporte, excursiones y compras realizadas durante el viaje. El futbolista fue visto en El Cairo, donde visitó las pirámides de Guiza y realizó un paseo en camello, dos de las actividades que formaron parte de una escapada de lujo. La cifra no corresponde a una factura publicada por el jugador, sino a una estimación basada en los precios de servicios turísticos, vuelos y alojamiento de alta gama para dos personas. El viaje ocurrió además en un momento particular para el delantero, quien no pudo acompañar a la Selección Mexicana en el inicio del proceso encabezado por Rafael Márquez.

La ausencia de Quiñones con México se produjo por una molestia muscular que sufrió durante el partido entre Al-Qadsiah y Al Wasl, correspondiente a la Champions Asiática. El atacante consiguió marcar en aquel encuentro, pero fue sustituido al minuto 84 y posteriormente quedó fuera de la convocatoria del Tricolor. De esta manera, no estuvo disponible para los compromisos de esta Fecha FIFA, mientras continúa con su recuperación en Arabia Saudita. Hasta el momento no existe una fecha oficial confirmada para su regreso a la Selección Mexicana, por lo que dependerá de su evolución física y de cuándo vuelva a tener actividad con Al-Qadsiah. La lesión llegó además cuando atravesaba un buen momento individual, pues había comenzado la nueva temporada con goles y participación constante.

Vuelos, hotel y comida: los gastos más fuertes

El primer gran desembolso del viaje habría sido el traslado desde México hasta El Cairo. Para dos personas, los vuelos de ida y vuelta pueden superar los 100 mil pesos mexicanos si se buscan opciones en clase Business, especialmente dependiendo de las fechas, escalas y aerolínea. A esa cantidad habría que sumar equipaje, traslados desde y hacia el aeropuerto y desplazamientos privados durante la estancia. El hospedaje también representaría una parte importante del presupuesto: una habitación en un hotel de cinco estrellas de El Cairo puede superar los 6 mil pesos por noche, mientras que una suite de mayor categoría puede elevar considerablemente el costo. Para aproximadamente cinco noches, el alojamiento podría ubicarse entre 40 mil y 70 mil pesos para la pareja.

La alimentación también pudo representar un gasto considerable. Desayunos, comidas, cenas en restaurantes de categoría, bebidas, servicio de habitación y propinas podrían sumar entre 20 mil y 35 mil pesos durante varios días, dependiendo del establecimiento elegido. A esto se añadirían los vehículos privados o servicios de transporte utilizados para recorrer El Cairo y trasladarse hacia los principales puntos turísticos. Ese concepto podría representar otros 10 mil a 20 mil pesos, mientras que las excursiones privadas, guías y experiencias contratadas para conocer las pirámides de Guiza también incrementarían la cuenta. En un viaje de este nivel, la comodidad y la privacidad pueden hacer que el presupuesto sea muy diferente al de un turista que utiliza transporte y alojamiento económicos.

Pirámides, paseo en camello y compras elevaron la cuenta

Las actividades turísticas fueron otro de los gastos importantes de Quiñones. La visita a las pirámides de Guiza, el recorrido con guía, transporte privado, entradas y el paseo en camello pueden representar fácilmente varios miles de pesos para dos personas, mientras que otras experiencias, museos y recorridos por El Cairo podrían llevar ese apartado hasta 30 mil o 40 mil pesos. Si durante el viaje también hubo compras de ropa, accesorios, souvenirs y artículos personales, el presupuesto podría sumar otros 20 mil a 40 mil pesos. Con todos esos conceptos, una escapada de cinco días para dos personas puede acercarse a los 300 mil pesos, mientras que con vuelos Business, suites, restaurantes de lujo y mayores compras la cifra podría aproximarse a los 400 mil pesos mexicanos. No existe información pública que permita conocer exactamente cuánto pagó el futbolista, por lo que estas cantidades deben entenderse como una estimación.

Mientras disfruta de este descanso, Quiñones también tiene pendiente su regreso a las canchas. El mexicano llegó a estas fechas después de convertirse en una pieza importante de Al-Qadsiah y de firmar una actuación destacada con México en el Mundial 2026, donde registró cuatro goles y una asistencia en cinco partidos. En el inicio de la campaña 2026-27 también había conseguido cuatro goles y una asistencia antes de la molestia muscular. Por ahora, su prioridad será recuperarse y volver a competir con su club; después podrá buscar nuevamente un lugar en las convocatorias de Márquez. Su próxima aparición con el Tricolor todavía no tiene fecha confirmada, pero su rendimiento previo y sus números mantienen abierta la posibilidad de que vuelva a ser considerado cuando esté completamente recuperado.