Hirving "Chucky" Lozano confirmó que quiere volver a la Selección Mexicana y ya se lo hizo saber públicamente a Rafael Márquez, aunque hasta ahora no ha existido ningún acercamiento directo entre ambos. La decisión, sin embargo, no depende del delantero: será el propio Márquez quien determine si le abre la puerta o si prioriza el proceso de renovación generacional que ya arrancó de cara al ciclo que termina en el Mundial 2030. Aunque el Chucky, ya habría dejado un mensaje claro para el nuevo seleccionador mexicano.

Hirving Lozano ya le paso el balón Rafa Marquéz

El propio jugador fue quien habló primero. "No he tenido ningún acercamiento con Rafa. Yo siempre estoy abierto a estar dentro de la Selección, me encanta, me fascina y siempre me siento muy orgulloso de pertenecer a la Selección y representar a México", declaró en conferencia de prensa tras arrancar su nueva etapa con LA Galaxy, club al que llegó a préstamo por un año con opción de compra. También dejó una puerta abierta directa para el técnico: "Si en algún momento se acerca, yo encantado y feliz de tener una plática con él". El mensaje llega después de que su salida conflictiva de San Diego FC lo dejara fuera de las canchas por varios meses y, como consecuencia, fuera de la convocatoria de Javier Aguirre para el Mundial 2026. Su última vez con el Tri fue el 15 de noviembre de 2025, en un amistoso ante Uruguay. Y ahora, es Rafa Márquez el que afronta un dilema en la selección.

El dilema real de Rafael Márquez

Más allá de la disposición de Lozano, el problema para el "Káiser" está en otro lado: el proceso que arrancó junto con Aguirre busca dar continuidad a una nueva generación pensando en el ciclo mundialista de 2030. Nombres como Gilberto Mora ya empezaron a ganar protagonismo en la Selección Mayor, y Andrés Lillini, director de Selecciones Menores, ha insistido en la importancia de sostener espacios para los jóvenes en formación. Traer de vuelta a un jugador de 31 años con la jerarquía de Lozano podría representar un paso atrás en ese plan, incluso si su nivel individual todavía respalda una convocatoria. Aunque hay un detalle que debería tener en cuenta Márquez antes de dar su primera convocatoria.

Lozano cuenta con un historial polémico

El expediente de Lozano con el Tri no es del todo limpio. Durante sus últimos años como convocado protagonizó roces con distintos cuerpos técnicos y llegó a manifestar públicamente su desacuerdo con decisiones internas relacionadas con viajes y planificación. Esos episodios afectaron su relación con el entorno de la Selección y explican, en parte, por qué su continuidad se fue diluyendo incluso antes de su salida de San Diego FC. Para Márquez, cualquier decisión tendría que contemplar no solo el nivel futbolístico de Lozano, sino también ese historial.

El calendario que puede resolver todo

La respuesta no tardará en llegar. Márquez tendrá su primer gran examen en solitario al frente del Tri el 26 de septiembre, cuando México enfrente a Colombia en Baltimore, además de los amistosos pactados ante Perú y Chile. La primera convocatoria del nuevo ciclo está proyectada para las primeras semanas de septiembre, así que Lozano tendrá que esperar apenas unas semanas para saber si su solicitud, por fin, encuentra respuesta.