Guillermo Ochoa no perdió la oportunidad de darle unas palabras a Álex Padilla antes del juego ante Chile, en el que el arquero del Athletic Club finalmente recibió la oportunidad de debutar con la Selección Mexicana. El gesto tiene un significado especial porque Padilla creció admirando a Memo y hasta contó que de niño le pedía a su madre camisetas de Ochoa.
Padilla, nacido en Zarautz, España, pero con 90% de familia mexicana, ha defendido públicamente su decisión de representar al Tricolor pese a las críticas por haber nacido en territorio español. “No tengo acento mexicano, pero estoy aquí porque siento estos colores”, explicó el portero, quien incluso aseguró que está dispuesto a entregarlo todo por México. Además, tiene tatuado el águila del escudo nacional desde los 16 años como homenaje a su familia y a lo que su madre le inculcó.
Rafa Márquez le abrió la puerta y ahora Padilla busca quedarse
Rafael Márquez incluyó a Padilla entre sus tres porteros para esta primera Fecha FIFA de su proceso, junto con Raúl Rangel y Óscar García. El técnico dejó claro desde el inicio que quería competencia en la posición y que observaría a los tres guardametas, por lo que el debut ante Chile representa para Padilla una oportunidad directa de demostrar que puede formar parte del nuevo proyecto rumbo a 2030.
El arquero del Athletic también reconoció la confianza que Márquez le está brindando, en una convocatoria que puede marcar un nuevo comienzo para él con el Tricolor. Aunque actualmente compite por minutos en España y tiene a Unai Simón por delante, Padilla considera que entrenar junto a un portero de ese nivel puede ayudarlo a crecer y acercarse a su mejor versión.
Ochoa deja consejos, mientras Márquez respalda a Tala Rangel
La presencia de Ochoa también llega en un momento importante para la portería mexicana. Después de su retiro, el arco quedó en manos de una nueva generación encabezada por Rangel, Padilla y Óscar García. Memo, con una trayectoria histórica y más de 150 partidos internacionales, ahora puede aportar desde otra posición: la experiencia de quien defendió durante años el arco del Tricolor y conoce la presión que implica hacerlo.
Y aunque Padilla recibió su oportunidad ante Chile, Márquez no cerró la puerta para Rangel. Después de los errores cometidos frente a Estados Unidos, el entrenador aseguró que existe “plena confianza” en el arquero de Chivas y explicó que incluso trabajó con él para ayudarlo a mejorar. Así, mientras Ochoa aconseja a los nuevos porteros, Rafa intenta construir una competencia real en el arco mexicano sin borrar de inmediato a quien comenzó el proceso como su principal candidato.








