Ricardo “Tuca” Ferretti salió en defensa de Santiago Giménez y fue contundente al repartir la responsabilidad por su falta de gol: “No puede hacer milagros si no le ponen la pelota”, señaló el exentrenador al analizar el funcionamiento ofensivo de México. Ferretti puso el foco especialmente en Roberto “Piojo” Alvarado y Luis Romo, a quienes cuestionó por la poca precisión de los balones que entregan al atacante. Su postura llega después del 3-0 ante Estados Unidos, donde Giménez volvió a quedar bajo la lupa por sus oportunidades falladas, aunque el problema ofensivo del Tricolor fue colectivo y México volvió a quedarse sin marcar en un partido donde necesitaba mayor contundencia.
La postura del “Tuca” aparece en un momento complicado para el proceso de Rafael Márquez, que todavía no consigue una victoria desde que tomó el mando de la Selección Mexicana. El Tricolor empató ante Colombia y Perú antes de sufrir la goleada frente a Estados Unidos, encuentro que además dejó dos errores determinantes de Raúl Rangel y la expulsión de Mateo Chávez. Dentro del vestuario mexicano, sin embargo, se buscó evitar que toda la responsabilidad recayera sobre un solo futbolista. Johan Vásquez salió en defensa del arquero y dejó claro que los problemas deben asumirse colectivamente, una postura que también ayuda a entender el argumento de Ferretti: Giménez puede ser responsable de las ocasiones que falla, pero sus compañeros también deben generar las condiciones para que pueda convertir.
Ferretti puso la lupa sobre Alvarado y Romo
El señalamiento hacia Piojo Alvarado tiene especial importancia porque el futbolista de Chivas puede actuar por los costados y participar en centros, pases filtrados y asociaciones cerca del área. Ferretti considera que si Giménez recibe pocos balones en posiciones favorables, también debe revisarse el trabajo de quienes están detrás de él. La misma situación alcanza a Luis Romo, quien desde el mediocampo tiene que intervenir en la construcción y encontrar los espacios para conectar con los atacantes. Por eso, el análisis del “Tuca” no se limita a saber cuántos goles lleva el “Bebote”, sino a revisar cuántas oportunidades recibe, desde qué zonas llegan los servicios y qué tan limpia es la pelota que recibe para definir.
El problema quedó expuesto contra Estados Unidos porque México tuvo momentos de posesión y consiguió aproximarse al área rival, pero no tuvo la precisión necesaria en los últimos metros. Giménez también quedó señalado por las oportunidades que no logró convertir, pero Ferretti considera que cargar todo sobre el delantero sería simplificar demasiado el análisis. Un ‘9’ depende de los movimientos de sus compañeros, de la precisión de los extremos y de la capacidad de los mediocampistas para encontrarlo dentro del área. Alvarado y Romo, por sus características y responsabilidades dentro del equipo, tienen que mejorar esa conexión si México pretende recuperar una versión más determinante de Giménez y, al mismo tiempo, elevar la producción ofensiva del conjunto dirigido por Márquez.
El vestuario cerró filas con Rangel y México ya piensa en Chile
Mientras Ferretti defiende a Giménez, otro de los grandes temas dentro de la Selección es la situación de Raúl Rangel. El arquero quedó señalado por sus errores ante Estados Unidos: primero en la acción que terminó con el gol de Julian Hall y después cuando perdió el balón ante Cavan Sullivan para el segundo tanto. El vestuario mexicano evitó convertirlo en el único responsable de la derrota y Johan Vásquez pidió asumir el resultado como equipo. Después del partido, Rangel también pasó de largo frente a los aficionados que esperaban a los jugadores, mientras Mateo Chávez sí se detuvo pese a haber sido expulsado. Ahora Márquez deberá decidir si mantiene la confianza en el guardameta o realiza modificaciones para el siguiente compromiso.
La respuesta llegará este martes 6 de octubre, cuando México enfrente a Chile en el Los Angeles Memorial Coliseum a las 20:30 horas del centro de México. El encuentro será una nueva prueba para Márquez, pero también una oportunidad para que Giménez encuentre mejores conexiones con sus compañeros y para que el equipo demuestre una mayor contundencia. El entrenador tendrá que resolver simultáneamente la situación de Rangel y los problemas ofensivos, mientras Ferretti deja una advertencia clara sobre el delantero: no se puede responsabilizar únicamente a Giménez cuando quienes deben abastecerlo tampoco consiguen entregarle balones de calidad. Ante Chile, el Tricolor tendrá que reaccionar como grupo, mejorar la generación ofensiva y evitar que los errores individuales vuelvan a marcar el rumbo de un partido.







