México recibió un duro golpe al caer 3-0 ante Estados Unidos el sábado 3 de octubre en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, pero dentro del vestidor la decisión fue no convertir la derrota en una búsqueda de culpables. Johan Vázquez explicó que los futbolistas hablaron sobre la necesidad de hacer una autocrítica individual, pero sin señalar a un solo compañero por los errores cometidos durante el encuentro. “Dijimos que darle vuelta, ser críticos individualmente, dejar de apuntar con el dedo de quién fue. Somos una familia, somos un equipo y aquí fallamos todos”, aseguró el defensor mexicano después del partido. Su mensaje llegó en medio de las críticas hacia Raúl Rangel, quien quedó involucrado en los dos primeros goles estadounidenses.
El partido dejó varios aspectos para revisar en la Selección. México comenzó intentando competir de igual a igual, pero Estados Unidos encontró el 1-0 con Julian Hall al minuto 28 y posteriormente aprovechó otra equivocación para que Cavan Sullivan ampliara la ventaja al 63’. La situación se complicó todavía más cuando Mateo Chávez fue expulsado al 67’ después de un manotazo sobre Sebastian Berhalter, dejando al Tri con diez jugadores. Malik Tillman marcó el 3-0 al 85’ y terminó de sentenciar un encuentro en el que México volvió a pagar caro sus errores. Para Johan, precisamente ahí está la tarea: que cada jugador revise lo que hizo mal, pero que la responsabilidad no termine concentrándose en un solo futbolista.
Johan Vázquez pide corregir individualmente sin romper al grupo
La postura del central también representa una defensa hacia sus compañeros, aunque no significa esconder los fallos. Vázquez explicó que todos deben analizar su actuación y reconocer qué pudieron hacer diferente. “Aquí fallamos todos” fue la conclusión del defensor, quien evitó responsabilizar exclusivamente a Rangel por la derrota. El arquero recibió fuertes cuestionamientos porque estuvo involucrado en acciones que terminaron en goles, mientras que la defensa también quedó expuesta durante distintos pasajes del encuentro. Johan considera que señalar a uno solo impediría entender el verdadero problema que tuvo México ante Estados Unidos. La autocrítica, según su mensaje, debe comenzar por cada jugador y después convertirse en una reacción colectiva.
El escenario tampoco es sencillo para Rafael Márquez. El entrenador todavía no consigue una victoria desde que asumió el proceso y sus primeros tres partidos dejaron dos empates, ante Colombia y Perú, y ahora una derrota frente a Estados Unidos. Además, el cuerpo técnico tendrá que modificar su plantilla para el siguiente compromiso. Chávez quedó suspendido por la tarjeta roja, mientras que Hirving Lozano abandonó la concentración debido a una lesión muscular. Gilberto Mora tampoco estuvo disponible frente a Estados Unidos por las molestias que presentó en su tobillo. Esto obliga a Márquez a buscar alternativas dentro de una convocatoria que cuenta con jugadores como Johan Vázquez, Israel Reyes, Jorge Sánchez, Jesús Gallardo, Luis Chávez, Érik Lira, Obed Vargas, Álvaro Fidalgo, Santiago Giménez, Armando González y Germán Berterame.
Chile será la oportunidad para responder después del 3-0
El siguiente examen llegará rápidamente. México enfrentará a Chile el martes 6 de octubre en el Los Angeles Memorial Coliseum, en el último partido de esta Fecha FIFA. El encuentro comenzará a las 20:30 horas, tiempo del centro de México, y será la primera oportunidad del equipo de Márquez para conseguir una victoria y cambiar la imagen que dejó ante su máximo rival de Concacaf. El técnico tendrá que trabajar especialmente en los errores que terminaron costándole el partido y en la capacidad ofensiva, pues México también tuvo dificultades para transformar sus oportunidades en goles.
Johan Vázquez sabe que no existe demasiado tiempo para lamentarse. Su mensaje después del encuentro fue precisamente darle vuelta a la página, pero sin olvidar lo ocurrido. La idea que quedó dentro del vestidor fue que cada futbolista sea crítico consigo mismo y que nadie utilice la derrota para apuntar contra otro compañero. “Somos una familia, somos un equipo y aquí fallamos todos”, reiteró el defensor, dejando claro que la reacción tendrá que comenzar desde el interior del grupo. Chile será entonces la primera oportunidad para comprobar si esa autocrítica se transforma en una respuesta dentro de la cancha.







