Ecuador enfrentará a México con un exceso de confianza y sin preocuparse demasiado por la altura de Ciudad de México, al menos por el mensaje que dejó Sebastián Beccacece antes del duelo. El técnico argentino reconoció que la Tri no hizo una preparación especial para jugar en la altitud del Estadio Azteca, pero aseguró que no habrá excusas y que todo se resolverá dentro de los 90 minutos.

Beccacece acepta que no hubo plan especial

El propio Beccacece fue sincero al admitir que Ecuador no llega completamente preparado para la altura de la capital mexicana, donde el estadio se ubica a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar. Aun así, su discurso fue de confianza: “Donde toca nosotros vamos, competimos, jugamos, no hay excusa o queja”, una frase que refleja que la Tri prefiere asumir el reto antes que victimizarse por las condiciones.

Solo algunos llegan acostumbrados a la altura

El detalle que puede preocupar a Ecuador es que apenas Gonzalo Valle y Jordy Alcívar compiten con mayor frecuencia en escenarios de altura, aunque ninguno aparece como titular habitual. Enner Valencia también tiene antecedente por su paso en la Liga MX, pero la mayoría del plantel llega desde ligas donde se juega en el llano, por lo que tendrá que adaptarse sobre la marcha si México logra imponer ritmo, presión y desgaste físico.

México puede encontrar una ventaja silenciosa

La altura no garantiza nada, pero sí puede influir en la recuperación, la respiración y la capacidad de sostener esfuerzos largos, sobre todo en los últimos minutos. México llega invicto, con 9 puntos, seis goles a favor y ninguno en contra, mientras Ecuador viene de vencer 2-1 a Alemania; por eso, el exceso de confianza ecuatoriano podría convertirse en problema si la Tri subestima un factor que históricamente ha pesado en la cancha del Azteca.