Javier Aguirre advirtió sobre situaciones extrañas que podrían evitar que México derrote a Ecuador, porque en partidos de eliminación directa no siempre gana solo el que mejor juega. El Vasco dejó claro que en el futbol pueden aparecer errores, decisiones inesperadas o momentos que cambian el rumbo de un partido, aunque también asumió que la responsabilidad final siempre recae en el entrenador.
El recuerdo de 2002 y 2010 vuelve a pesar
La advertencia de Aguirre toma más fuerza porque él ya vivió dos eliminaciones mundialistas muy dolorosas con México: en 2002, cuando el Tri cayó ante Estados Unidos, y en 2010, cuando fue eliminado por Argentina. En ambos casos hubo decisiones arbitrales que quedaron en la memoria mexicana, especialmente la mano no marcada de John O’Brien y el fuera de lugar de Carlos Tevez, dos jugadas que alimentan la idea de que un detalle externo puede modificar una eliminatoria.
El árbitro también estará bajo la lupa
Para el duelo ante Ecuador, la FIFA designó al esloveno Slavko Vinčić como árbitro central, el primer juez europeo que tendrá México en este Mundial después de tres partidos dirigidos por sudamericanos. Antes, al Tri le tocaron Wilton Sampaio de Brasil ante Sudáfrica, Gustavo Tejera de Uruguay ante Corea del Sur y Yael Falcón Pérez de Argentina ante Chequia, por lo que el cambio de criterio arbitral también puede ser un factor a seguir.
México no puede vivir pendiente del silbante
Aun así, México llega con argumentos para no depender del árbitro: ganó sus tres partidos de fase de grupos, marcó seis goles y no recibió ninguno. Ecuador, por su parte, viene de vencer 2-1 a Alemania y tiene jugadores intensos, físicos y peligrosos, así que el equipo de Javier Aguirre deberá jugar al límite, evitar provocaciones y no darle al arbitraje la oportunidad de convertirse en protagonista de una noche decisiva.







