La tercera equipación de Pumas para la temporada 2026-27 ya circula como filtración y provocó opiniones muy divididas entre los aficionados universitarios. El jersey lo elabora Puma, que tomó el lugar de Nike, y apuesta por una base negra y antracita con detalles dorados y un gráfico inspirado en el fuego del pebetero del Estadio Olímpico Universitario, sede de los Juegos Olímpicos de México 1968. La estimación de precio ronda los 1,999 pesos mexicanos para la versión Estadio y podría llegar hasta los 2,999 pesos en una versión Cancha, mientras que su lanzamiento podría darse entre octubre y noviembre de 2026.

En redes sociales aparecieron críticas dirigidas sobre todo al gran gráfico central, la distribución de los patrocinadores y la apariencia general del jersey. Algunos seguidores lo compararon con diseños anteriores de Nike y cuestionaron que Puma haya conseguido una camiseta menos atractiva que las de temporadas pasadas. La tercera de Pumas llega además en el mismo contexto en que América y Chivas también presentaron propuestas alejadas de sus colores tradicionales, una tendencia cada vez más común en la Liga MX. Y esta vez, la polémica se la llevó el Club Universidad.

El diseño de Puma apuesta por el negro y el dorado

La camiseta tiene una base en negro y gris antracita, cubierta por un patrón de llamas que recorre el frente y la espalda. El cuello en V y los puños de las mangas llevan detalles dorados, y el tradicional símbolo de Pumas aparece en tamaño considerable en la zona central, con contorno dorado. El logotipo de Puma está en el pecho y Raloy ocupa la zona inmediatamente inferior. Es un diseño atrevido, lejos de lo que el club acostumbra. Y todavía falta lo que llevan en la espalda.

Atrás continúa el concepto de las llamas y aparece un gráfico del pebetero olímpico de 1968, que refuerza la conexión con la historia del Estadio Olímpico Universitario. El negro no se usa solo como un cambio de color: la camiseta se construye alrededor de un elemento histórico del club y del deporte mexicano. Sin embargo, la cantidad de elementos gráficos y comerciales la vuelve mucho más cargada que las versiones tradicionales. La duda es si tanta propuesta juega a favor o en contra.

Los aficionados cuestionan el resultado y apuntan a los patrocinadores

Las críticas más fuertes se concentraron en que los patrocinadores restan protagonismo al diseño. Algunos aficionados señalaron que el jersey habría lucido mejor sin Raloy o con otra distribución, ya que el patrocinador obliga a colocar demasiado abajo el gran símbolo de Pumas. También hubo comentarios negativos sobre la calidad del estampado y sobre el material de prendas anteriores de Puma. Para muchos, el problema no es la idea, sino cómo quedó ejecutada. Y la comparación con Nike no ayudó.

Un usuario calificó el diseño como un “refrito sin clase” y cuestionó que se celebrara el regreso de Puma solo porque la marca estuvo ligada a etapas campeonas del club. Otra cuenta especializada en camisetas universitarias dijo que le recuerda a la primera camiseta de Nike de 2014, aunque reconoció que el uniforme busca homenajear el fuego olímpico. La discusión se parece a la de otros jerseys de la Liga MX: para una parte de la afición, el exceso de patrocinadores termina arruinando incluso los diseños con buena intención. La intención histórica está clara, pero serán el mercado y, sobre todo, los aficionados quienes decidan si esta tercera equipación se vuelve una pieza deseada o una de las más cuestionadas de la temporada.