Pumas volvió a tropezar ante Xolos de Tijuana en un partido condicionado por dos penales en contra que elevaron a 10 los goles recibidos por el club en el semestre. La derrota dejó nuevamente en evidencia los problemas defensivos del conjunto universitario, aunque Esteban Solari consideró que el encuentro tuvo dos caras, pues su equipo ejecutó correctamente el plan durante el primer tiempo, pero perdió el control después del descanso. “Los errores puntuales y dos penales flagrantes no permiten competir a ningún nivel”, explicó el entrenador argentino. Para Solari, el mensaje es claro: Pumas necesita corregir esas desatenciones si quiere recuperar estabilidad, y el calendario que viene pondrá a prueba esa reacción.
Dos penales cambiaron por completo el partido
La derrota universitaria quedó marcada por dos acciones dentro del área que modificaron por completo el desarrollo del encuentro. En ambas, el protagonista fue Rubén Duarte, quien cometió los dos penales que Xolos aprovechó para tomar el control del marcador. El primero llegó después de una infracción que cortó una jugada de peligro, mientras que el segundo apareció cuando Pumas intentaba reaccionar. Dos errores individuales terminaron condicionando todo el trabajo colectivo y dejaron al conjunto de Solari prácticamente sin margen de respuesta. Y ahí apareció una de las mayores preocupaciones del técnico.
Solari exige mayor madurez para competir
Aunque el entrenador evitó señalar directamente a Duarte, su mensaje después del encuentro apuntó a la necesidad de reducir este tipo de equivocaciones. Solari sostuvo que Pumas había hecho “lo necesario en la cancha” durante la primera parte, pero el partido terminó escapándose por situaciones puntuales que no pueden repetirse. Para el estratega, la diferencia entre competir y quedar expuesto está en mantener la concentración durante los 90 minutos. Los dos penales ante Xolos representan, por ello, mucho más que una mala noche: son una señal de alerta para toda la defensa.
Pumas acumula 10 goles recibidos en el semestre
La preocupación tampoco se limita a lo ocurrido en Tijuana. Sumando sus compromisos del Apertura 2026 y la Leagues Cup, Pumas acumula 10 goles en contra, una cifra que refleja las dificultades que ha tenido el equipo para mantener su arco protegido. Las desatenciones individuales y los errores en momentos determinantes han terminado costándole puntos importantes a los universitarios. Ante Xolos, el problema volvió a aparecer de la manera más dolorosa: dos infracciones dentro del área y dos penales que terminaron inclinando definitivamente el partido. Ahora, el siguiente reto será demostrar que esta derrota puede convertirse en un punto de inflexión.
Pumas enfrenta una prueba de fuego en el calendario
La caída ante Xolos aumenta la presión sobre el proyecto de Esteban Solari, que ahora tendrá que encontrar respuestas en una seguidilla especialmente exigente. Los próximos cinco compromisos comenzarán con Puebla en Ciudad Universitaria, antes de visitar a Santos Laguna en Torreón. Después llegará el Clásico Capitalino frente al América, seguido por el duelo ante Toluca y una complicada visita a Monterrey. Con una defensa que ya ha concedido 10 goles en el semestre, Pumas no tendrá demasiado margen para seguir cometiendo errores, porque el calendario que viene podría poner a prueba definitivamente al proyecto de Solari.







