Joel Huiqui no terminó completamente satisfecho pese al triunfo de Cruz Azul sobre Necaxa y dejó claro cuál es el aspecto que todavía le preocupa: la cantidad de goles que recibe su equipo. “Fue un triunfo importante, hubiese sido mejor y más redondo si no recibía gol. Tenemos varios partidos recibiendo gol, el único que tengo es la final de ida contra Pumas”, reconoció el entrenador después del 3-1. La victoria permitió a La Máquina recuperar confianza, pero volvió a dejar la misma tarea pendiente: cerrar los partidos sin conceder. Y los números empiezan a respaldar la preocupación del técnico.

Cruz Azul sigue sin encontrar la solidez defensiva

El problema señalado por Huiqui viene repitiéndose durante las últimas semanas. Entre sus partidos del Apertura 2026 y la Leagues Cup, Cruz Azul ha recibido 11 goles en 10 encuentros, una cifra que refleja las dificultades para mantener el arco en cero. Ante Necaxa, la historia volvió a repetirse: Jeremy Márquez, Nicolás Ibáñez y Willer Ditta construyeron el triunfo con sus goles, pero los cementeros nuevamente permitieron una anotación. La producción ofensiva está respondiendo, aunque el equipo todavía necesita encontrar la misma consistencia en su propia área. Y existe un partido que Huiqui utiliza como referencia para demostrar que sí pueden conseguirlo.

La final ante Pumas es la excepción que recuerda Huiqui

La mención de Huiqui a la final de ida contra Pumas no fue casualidad. Ese encuentro representa el único compromiso de este periodo en el que Cruz Azul consiguió mantener su portería en cero, algo que el entrenador busca convertir nuevamente en una constante. El objetivo no pasa únicamente por marcar más, porque La Máquina ya ha demostrado capacidad para generar goles, sino por conseguir que las ventajas construidas en ataque puedan sostenerse durante los 90 minutos. Para conseguirlo, el cuerpo técnico ha tenido que experimentar con distintas variantes en la última línea.

Huiqui ha probado diferentes fórmulas para corregirlo

El entrenador ha realizado varios ajustes buscando reducir los espacios que deja su equipo. Cruz Azul ha alternado entre una línea de cuatro defensores y esquemas con cinco elementos en el fondo, además de utilizar jugadores en posiciones diferentes a las habituales. Uno de los casos más evidentes es Jeremy Márquez, quien también ha tenido que desempeñarse como lateral derecho. Sin embargo, las modificaciones todavía no han conseguido eliminar por completo las desatenciones, especialmente cuando los rivales encuentran espacios por dentro. Huiqui necesita ahora una fórmula que conserve la intensidad ofensiva sin comprometer el equilibrio defensivo. Y el mercado podría ofrecerle una última alternativa.

Cruz Azul se queda sin tiempo

Las dificultades defensivas podrían terminar influyendo en las últimas decisiones de Cruz Azul antes del cierre del mercado. La directiva analiza la posibilidad de incorporar un defensor central, especialmente ante los movimientos que podría provocar la salida de Érik Lira al futbol europeo. Los perfiles que han aparecido entre las opciones tendrían costos aproximados de entre 3 y 5 millones de dólares, aunque el margen de maniobra es cada vez menor. La fecha límite para registrar incorporaciones en la Liga MX está marcada para el 1 de septiembre de 2026, por lo que La Máquina tendrá que decidir rápidamente si confía en sus soluciones internas o realiza una última apuesta para corregir el problema que Huiqui ya puso sobre la mesa.